Ferrari tendría malas noticias de cara al Gran Premio de Arabia Saudita que se disputará en dos semanas más, y que será apenas la segunda carrera de la temporada 2023 de Fórmula 1.
Tal parece que Ferrari no podrá reparar la betería que sufrió daños durante la carrera en el GP de Baréin, la cual fue la segunda unida de potencia que utilizó Leclerc el fin de semana, por lo que el monesgasco podría recibir una penalización de 5 puestos en la parrilla de Jeddah en la segunda carrera de la Fórmula 1.
Charles Leclerc rodó en la segunda posición durante gran parte de la carrera en Baréin, y después de perder estratégicamente ese puesto contra Sergio Pérez parecía que el podio estaba bastante garantizado. Pero todo cambió cuando el Ferrari se apagó de repente faltando aún más de 20 vueltas para el final de la prueba.
Parece que el motor del Ferrari está intacto, pero el problema vino de la Unidad de Control Eléctrica (ECU). Y no es algo menor. Antes de la carrera Leclerc ya había cambiado la batería de su Ferrari porque encontraron un posible defecto en ella, pero quizá no sean necesarias más pruebas en Maranello viendo cómo acabó la segunda unidad.
El gran problema es que por reglamento cada piloto tiene únicamente dos baterías para afrontar toda la temporada de Fórmula 1. Es decir, que si Leclerc ya ha utilizado las dos en Baréin y ambas tienen un defecto, probablemente le toque penalizar ya en Arabia Saudita.
“Ferrari no va a poder recuperar las 2 baterías de @Charles_Leclerc, según prensa italiana. Las células electroquímicas, que convierten la energía almacenada en corriente eléctrica, están dañadas. Su vida útil se acortó de repente en un fallo inédito en más de 6000 km de test”, escribió Diego Alonso, periodista español especializado en la Fórmula 1.








