Los cadáveres de dos internos del penal de Topo Chico, en Monterrey, estado mexicano de Nuevo León, fueron hallados por custodios del reclusorio con señales de golpeaduras severas, informó hoy la prensa local.
La Procuraduría de Justicia de esa demarcación investiga la muerte por separado de los reos, un hombre y una mujer, encontrados en sus respectivas secciones dentro de la cárcel.
En la madrugada del miércoles último, otro interno apareció sin vida en Topo Chico. Los primeros informes revelaron que fue ultimado a golpes y mediante el uso de arma blanca.
El 21 de febrero tres reclusos perecieron allí durante un ataque directo de dos agresores que utilizaron armas perfilocortantes. El hecho ocurrió dos días después de la fuga y una riña en el penal de Apodaca, también de Nuevo León, cuando fueron asesinados 44 internos y más de 30 huyeron.
Considerado como uno de los más antiguos que operan en el país, la cárcel de Topo Chico alberga unos dos mil 500 presos, mil 500 por encima de su capacidad.










