
Tecomatlán, Puebla. El arte de la poesía estuvo presente en la Espartaqueada Cultural que organiza el Movimiento Antorchista, en un concurso que involucró a niños, jóvenes y adultos que recitaron obras clásicas y de autoría propia, donde el estado de Puebla se posicionó como el máximo ganador, obteniendo cuatro de las seis preseas que se disputaron en el encuentro realizado en el Foro Sol de este municipio.
Omar Carreón Abud, distinguido líder antorchista, encabezó el jurado calificador que evaluó a cada participante, y manifestó que la poesía es una de las herramientas más importantes del Movimiento Antorchista para sensibilizar al pueblo pobre en su búsqueda por una vida mejor.
Las categorías que se disputaron fueron la libre obrero-popular, la infantil A e infantil B, en sus modalidades individual y coro, donde se pudo apreciar el impacto estético e ideológico de las composiciones interpretadas, que en su mayoría rescataron obras de escritores latinoamericanos.
Los primeros lugares los obtuvieron Rocío Flores con Elegía del órgano y el coro en el que también participó con Canción del pirata, obra que Carreón Abud calificó como una metáfora de un ser humano rebelde, que antepone su amor a la libertad ante el convencionalismo de las normas sociales.
En Infantil A, Puebla consiguió el tercer lugar con su coro de la primaria de nueva creación en San Miguel del Progreso, Puebla; el profesor Fernando Reyes comentó que fueron 46 niños los que viajaron casi 10 horas para estar presentes en este festival cultural, único en el país que reúne artistas de diferentes edades y ocupaciones, quienes de manera voluntaria y entusiasta acuden para poner en práctica su sensibilidad artística.
En el caso de la infantil B, Puebla consiguió los primeros sitios en la modalidad individual y coral, siendo esta última en la que 70 niños del plenito, institución educativa antorchista, declamó Las manos, obra de Miguel Hernández que denuncia los rigurosos afanes del clase trabajadora y la ociosidad de la clase poderosa de la sociedad, así lo expresó la maestra Laura Silva.









