
Efectivos de la Armada de México ultimaron presuntamente a Enrique «Kike» Plancarte, uno de los tres líderes de la agrupación criminal de Los Caballeros Templarios, anunciaron autoridades federales.
Según medios locales de prensa, el cabecilla del cártel que opera en el estado de Michoacán habría sido derribado por elementos de esa fuerza a en el municipio de Colón, entidad federativa de Querétaro.
A través de su cuenta en la red social Twitter la Secretaría de Gobernación informó que se está verificando la identidad de Plancarte, sobre lo cual habrá más información este martes.
El anuncio oficial de ese hecho se dará a conocer cuando se hayan practicado todos los peritajes de identidad por parte de la Procuraduría General de la República (PGR).
Funcionarios federales indicaron que desde el pasado domingo se realizaba en Colón, situado a dos horas de la capital queretana, un operativo conformado por 150 miembros de la Marina, el Ejército, y las policías Federal y Ministerial.
Plancarte, por quien la PGR ofrecía una recompensa de 10 millones de pesos -766 mil dólares-, supuestamente fue abatido cerca de un campo de fútbol donde se celebraba un partido de ese deporte.
El narcotraficante era uno de los tres jefes de Los Caballeros Templarios junto a Servando Gómez «La Tuta» y Nazario Moreno «El Chayo», ultimado por la Marina el pasado 10 de marzo.
La organización criminal, aparecida en 2011, es responsabilizada por la creciente ola de violencia que se extendió por una treintena de municipios de Michoacán y obligó al Gobierno federal a asumir en enero último el control de la seguridad del estado.
Entre los delitos que se les imputan a los miembros de la agrupación se encuentran robos, asesinatos, extorsiones y secuestros, así como una lucha con el cártel Jalisco Nueva Generación por el control del tráfico de drogas en el área que ocupan sus respectivas entidades.










