
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) apoyará con 16 millones de pesos al Instituto Chihuahuense de Cultura (Ichicul) para la habilitación del Centro Cultural Quinta Carolina, en la periferia norte de la ciudad de Chihuahua, por medio del Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE).
El recinto que une los esfuerzos de los gobiernos federal y estatal es una antigua hacienda del siglo XIX, con arquitectura neoclásica, en la que serán equipados y rehabilitados diferentes espacios: un museo de sitio, un centro documental, una sala de exposiciones, un conversatorio, el pabellón del arte y el equipamiento museográfico del foro de artes escénicas.
El rescate del edificio fue proyectado para realizarse a lo largo de seis etapas que comenzaron a ejecutarse en el año 2007. El apoyo extraordinario de Conaculta se aplicará a la quinta etapa, correspondiente al año 2014.
«Con este proyecto se pretende crear un polo cultural en un lugar donde hace un siglo había campos agrícolas pero que hoy en día ha sido absorbido por la mancha urbana. Además del valor arquitectónico de la Quinta, por su ubicación beneficiaría mucho a los fraccionamientos de interés social que la rodean.
«Éstos generalmente son de clase media o clase media baja, además de que ahí hay muchas familias jóvenes que no tienen ningún otro espacio cultural», explicó el arquitecto Luis Fernando Armendáriz Ledezma, jefe de la Oficina de Patrimonio y Gestión Cultural, en el Instituto Chihuahuense de Cultura.
La ciudad de Chihuahua ha crecido muy aceleradamente desde la década de los años ochenta del siglo XX. Los mayores asentamientos humanos se encuentran en la zona norte de esta capital estatal y la Quinta Carolina se convertiría en el primer centro cultural del norte de la urbe, que cuenta con más de 810 mil habitantes, según el censo oficial de 2010.
«Este es un proyecto en el que el Conaculta apoya al Instituto Chihuahuense de Cultura para preservar el patrimonio y al mismo tiempo impulsar la generación de núcleos culturales que atiendan a niños, jóvenes y adultos en áreas donde el acceso a los bienes y servicios culturales es escaso», indicó la arquitecta Mirna Ortiz Cuevas, coordinadora del PAICE a nivel nacional.
Al concluir la quinta etapa de rescate y habilitación el Centro Cultural ya estaría en condiciones de abrir sus puertas y operar. La sexta etapa correspondería al rescate de jardinería y otras áreas de la Quinta Carolina, en las cuales no se pueden usar recursos del PAICE.
«Se generará una serie de servicios culturales que distinguirán a este centro cultural de todos los demás centros de culturales de la ciudad porque apostará mucho por la academia y por la formación de nuevos públicos. Hay un museo de sitio que cubrirá una parte de la historia de Chihuahua que no se había tocado, que corresponde al esplendor de las haciendas que fue alcanzado durante los años del porfiriato. Por estas razones se ha convertido en la obra de restauración y rehabilitación más ambiciosa del gobierno de Chihuahua, en esta y en la anterior administración, que fue cuando empezó», añade Arizmendi Ledezma.
El Ichicult ha gestionado la obtención de recursos económicos para este proyecto a lo largo de siete años, en los que ha recibido fondos de diferentes instancias federales y estatales.
Mirna Ortiz refirió que el programa PAICE cuenta con unas reglas de operación en las cuales se pide realizar un proceso de selección de proyectos, con la ayuda de un comité dictaminador, para distinguir a los proyectos de los estados que garanticen la viabilidad cultural y la permanencia de la vocación cultural.
«Los proyectos que se apoyan con recursos de Conaculta deben tener esquemas de participación de la sociedad civil para garantizar su plan de manejo y que sean espacios que perduren en el tiempo. Además de tener un proyecto ejecutivo que justifique que es necesaria la intervención en la infraestructura, es necesario un proyecto cultural en donde se presenten las estrategias y la programación cultural que el espacio beneficiado albergará», detalla la arquitecta Mirna Ortiz Cuevas.
Debido a los servicios que se propone ofrecer el Centro Cultural Quinta Carolina, de Chihuahua, puede convertirse en un referente interestatal para la zona noroeste de México.
«Desde que empezó el proyecto, en 2007, hasta que se abra el recito se requerirá de una inversión de 60 millones de pesos y se ha hecho con muchos ahorros pues estamos hablando de un inmueble que, solamente de construcción, tiene mil 500 metros cuadrados, pero estamos hablando que está en un predio de más de cuatro hectáreas de terreno», explicó el representante del Ichicult.
«Para los estados, el PAICE es un programa que nos ayuda atender los rezagos culturales que tenemos en los estados por falta de presupuesto y además es una alternativa también para los municipios que, con mucha voluntad y con dinero propio, quieren emprender una obra y ahora pueden encontrar una oportunidad de obtener recursos para infraestructura cultural que muchas veces no se puede conseguir a nivel local», concluyó Luis Fernando Armendáriz Ledezma, jefe de la Oficina de Patrimonio y Gestión Cultural del Ichicult.









