Los padecimientos visuales son muy frecuentes por lo que en este regreso a clases los padres de familia deben estar pendientes si su hijo padece alguna debilidad visual que afecte seriamente su desempeño escolar.
La doctora María Elena Álvarez Alvarado, oftalmóloga adscrita al Hospital General Regional No. 36 «San Alejandro» del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla, explicó que casi la mitad de los pacientes que acuden al servicio de Oftalmología requieren algún tipo de lentes.
Las afectaciones más comunes son: miopía, astigmatismo e hipermetropía, entre otras. Estos padecimientos son hereditarios, pues dependen del tamaño y forma del ojo.
La especialista comentó que es muy importante detectar alguna debilidad visual a temprana edad, pues si no se corrige a tiempo, en la edad adulta será muy difícil erradicar este padecimiento.
Además apuntó que si un niño ya usa lentes, es importante que se visite al oftalmólogo cada seis meses, ya que al estar éste en etapa del crecimiento el ojo cambia de tamaño y probablemente requiera otra graduación.
Al ser heredados, los problemas visuales se padecen desde el nacimiento, sólo que en la etapa escolar es cuando los padres se percatan de esta falla. Por ello, recomendó observar a los niños, estar pendientes si el menor se acerca demasiado a los objetos para verlos o si observa el televisor o computadora demasiado cerca, ya que puede ser un síntoma de refracción y ameritaría una revisión con un oftalmólogo.
Comentó que muchos padres de familia desconocen que sus niños tienen alguna afectación visual, por lo que es importante acudir al Control del Niño Sano en sus Unidades de Medicina Familiar, donde le realizarán exámenes de la vista contemplados en el Programa Chécate, mídete, muévete donde la prevención es parte de la Política Nacional del Presidente Enrique Peña Nieto en materia de salud.








