El poder sanador del arte fue el eje principal de la mesa redonda Terapia y pathos en las artes visuales, que se llevó a cabo este jueves 19 de junio como parte del Seminario Arte y Ciencia: Terapia y Pathos, en el Centro Nacional de las Artes (Cenart).
En el encuentro moderado por el director del Cenart, Álvaro Rodríguez Tirado; la crítica de arte Irene Herner, el artista Emiliano Gironella y los doctores Carlos Paz y Roberto Richheimer, explicaron algunas de las formas de comunicación que el arte ha entablado con sus respectivas disciplinas.
El artista Emiliano Gironella habló de su experiencia en el proyecto Manos manchadas de pintura, donde la empatía es la base para trabajar en talleres con los hijos de policías que perdieron la vida en cumplimiento de su deber.
«He decidido ayudar a los niños porque tienen la capacidad de cambiar, como adultos tenemos los dogmas con los que crecimos. Existe el ego en los artistas y algunos no comparten los momentos de creación con los demás en un ejercicio de egoísmo, sin embargo, creo que el arte es para compartir», dijo desde el Teatro de las Artes.
Mediante un video, Gironella, proveniente de una familia de larga tradición plástica, manifestó la transformación que tienen los pequeños a lo largo del taller en el que el arte se ve a través del juego.
«Cuando llegan se ven rostros de tristeza y poco a poco hay una metamorfosis que está plasmada en sus cuadros, son cuadros que a su vez adquieren una validez histórica y un reconocimiento».
En ese sentido, la investigadora Irene Herner destacó la forma como el arte ha producido diversas formas de consuelo y comunicación para transformar las ideas que rigen a una sociedad.
«Producir y dedicarse a la creación artística, es decir, a expresar la realidad a través de convenciones, reglas o técnicas formales, es una manera de echar a andar el pensamiento respecto del quehacer social y de comunicarlo con libertad. El pensamiento, el reconocimiento de nuestro quehacer, influye en los momentos en que uno mira al otro, a lo otro», agregó la especialista.
Consideró que la historia del arte da cuenta de multiplicidad de visiones utópicas, de modelos ideales de sociedad, sueños imposibles, irrealizables, sin los cuales la vida no tiene sentido, por lo que cada utopía es una forma, una obra, una idea realizada.
«El arte es la expresión de procesos de investigación, visiones que ponen puntos sobre las íes. Toca puntos sociales, tabúes y hasta puede ser utilizada como una forma de combatir la violencia de su tiempo».
Para desarrollar sus argumentos, la crítica de arte abordó aspectos de la instalación surrealista Pozas de Xilitla, realizada entre 1948 y 1983 por Plutarco Gastélum y Edward James en el corazón de la sierra potosina, como una forma de reactivar el viejo mito del paraíso que funda el punto de partida de toda historia colectiva.
Por su parte, el médico cirujano Roberto Richheimer abordó cómo el conocimiento de nuestro cuerpo ha dado origen a las más variadas expresiones que nos permiten representar la figura humana en las más diversas formas de lo antiguo a lo nuevo, con diferentes técnicas y con el infinito recurso de la imaginación.
Para ello narró brevemente la historia del anatomista Andreas Vesalius y sus famosos grabados que han influenciado a diversos maestros, desde Rembrandt hasta Siqueiros.
«Finalmente completamos el círculo con la aplicación práctica y científica del arte para ayudar al cuerpo, mientras continuamos enseñando que 500 años después la obra de este gran médico, producto de su genialidad, persiste».
El investigador del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, Carlos Paz, habló de cómo a través de la escultura se han abordado distintos padecimientos físicos e incluso estados mentales que generan empatía con los pacientes de diversos hospitales.
El Seminario Arte y Ciencia: Terapia y Pathos en el Arte se lleva a cabo hasta el 20 de junio en el Teatro de las Artes del Cenart, como parte de las celebraciones por su vigésimo aniversario, para explorar los vínculos entre arte y ciencia, como dos mundos cada vez más conectados y con fronteras difusas a través de un programa académico y artístico.
El seminario también se puede seguir por internet a través de la página web www.cenart.gob.mx/arteyciencia/









