
En varios Estados aumentaron las tarifas de transporte público así como en taxis por el incremento al precio de los combustibles, que va de los 2 a los 3 pesos.
En la mayoría de los casos los incrementos ocurrieron sin autorización de las autoridades y en varios Estados los concesionarios reclaman nuevas tarifas.
Parte de las líneas de transporte que operan en el Valle de Toluca aumentaron su tarifa mínima de ocho a 10 pesos sin autorización de la Secretaría de Movilidad del Estado de México.
Mientras que concesionarios de la capital de Chihuahua y de Ciudad Juárez subieron las tarifas dos y tres pesos, respectivamente la semana anterior.
En Tijuana, Baja California, el precio de autobuses urbanos subió de 11 a 14 pesos en los primeros días de enero, sin autorización del gobierno municipal.
También hubo incrementos en Hidalgo y en Pachuca los transportistas pidieron a la Secretaría de Transporte estatal un aumento entre uno y dos pesos. El gobernador Omar Fayad Meneses, reiteró que no fueron aprobados aumentos en el servicio.
En Michoacán subieron las tarifas en colectivos y autobuses suburbanos de siete a ocho pesos. Los taxis, que no cuentan con taxímetros ni tarifas oficiales, subieron de 30 a 40 pesos y de 50 a 60, según la distancia.
En Guerrero, con excepción de los municipios de Tierra Caliente y la ciudad de Tlapa de Comonfort, en la Montaña Alta, el pasaje del transporte urbano aumentó de cinco a seis, y los taxis lo hicieron de 25 a 30 pesos la mínima.









