Por cuatro semanas alumnos de Ingeniería en Mecatrónica del Campus Puebla del Tecnológico de Monterrey (TEC), participaron en proyectos de investigación e innovación en medicina y agricultura, en la Aalto University de Helsinki, reportó el catedrático de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas (EICA) Francisco Reséndiz,
El académico detalló que los alumnos participaron en el desarrollo de materiales gráficos para detectar niveles de daño cerebral, análisis de circuitos para medir el funcionamiento del corazón humano y experimentación de sistemas que evalúan la absorción de luz en árboles.
Como ejemplo de estas actividades académicos, el especialista citó un proyecto, basado en sistemas electrónicos para medir signos vitales vía remota ya que podrían ser un servicio útil para adultos mayores que viven solos, porque ofrecería la tranquilidad de ser monitoreados desde un hospital”.
“Esta aplicación consiste en colocar sensores en el piso de una habitación y así detectar movimientos, por lo que si una persona sufriera un accidente o alteración de signos vitales podría ser atendida de forma inmediata”.
El catedrático consideró que el trabajo realizado en el país escandinavo, además de ser una extensión de los cursos académicos, representa una especialización en análisis y minería de datos así como elementos de instrumentación.
En el rubro de la agricultura, explicó que los alumnos de Ingeniero en Mecatrónica (IMT) colaboraron en una investigación enfocada a analizar la absorción de la luz en los árboles y el propósito, indicó, es conocer las variables que afectan la calidad de productos derivados, tales como papel o resinas.
“En el contexto mexicano esta innovación permitiría aumentar la calidad de la producción de hortalizas; ya que promovería una planeación técnica de la siembra al considerar factores como la contaminación, la sombra producida por las nubes y árboles cercanos así como la reflexión de la luz”.
Finamente destacó que, con la transferencia de conocimiento realizada por el Campus Puebla, “se avanza en el combate contra el rezago tecnológico, de entre 15 a 20 años en el desarrollo y uso de nuevas tecnologías que se están presentando en otras latitudes del mundo”.
ARTURO CRAVIOTO








