México.- El tradicionalmente bullicioso Zócalo de esta capital enmudeció esta noche durante el minuto de silencio que miles de manifestantes rindieron en homenaje a los caídos durante la Masacre de 1968.
Pero luego la Plaza de la Constitución estalló en consignas y reclamos, en particular para exigir justicia por los estudiantes asesinados el fin de semana pasado en Iguala, estado de Guerrero, a manos de fuerzas policiales.
No fueron las únicas demandas que se escucharon en el mitin que puso fin a la multitudinaria manifestación convocada por el Comité 68, que también en el Zócalo rindió homenaje a Raúl Álvarez, recién fallecido, y que fuera uno de los líderes del movimiento estudiantil brutalmente reprimido hace hoy 46 años.
En esta jornada se expresó la solidaridad de diversos movimientos y sectores de la sociedad mexicana con la causa de los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quienes mantienen un paro docente en protesta por cambios en el reglamento y su programa de estudio.
Humberto Medina, representante de los jóvenes politécnicos, dijo que esas reformas buscan formar egresados dóciles ante la realidad nacional.
A nombre del histórico Comité 68, que convocó la manifestación, Félix Gamundi subrayó que persiste la impunidad para los responsables de aquel crimen, que hoy se conmemora en momentos de revitalización del movimiento estudiantil.
Gamundi, testigo de los hechos, dijo a la multitud que los reclamos de hace 46 años siguen vigentes, incluida la liberación de presos políticos.











