Ante más de 15 mil jaliscienses, la banda estadounidense Aerosmith volvió a entregarse en cuerpo y alma en el escenario, como desde hace cuatro décadas, para ofrecer a sus fans un concierto cargado de adrenalina.
En el estadio Omnilife de esta ciudad, no obstante las fallas en el sonido, la gente quedó complacida con la presencia del controversial Steven Tyler, Joe Perry y Brad Whitford en las guitarras, así como Tom Hamilton en el bajo y Joey Kramer en la batería.
El quinteto hizo lo imposible porque el ánimo no decayera ante las fallas del sonido en un par de ocasiones, por lo que al ritmo de temas como ‘Crazy’ salvaron la velada, con el apoyo de un público comprensivo con esta banda ícono de la música rock.
Con decenas de discos en su haber, premios e historia sagrada dentro del mundo musical, la banda de Boston, Massachusetts, Estados Unidos, cumplió su presentación en tierras tapatías como parte de su gira Back on the road.
Los brincos y gritos no faltaron cuando los rockeros interpretaron parte de su amplio repertorio como ‘Draw the line’, ‘Love in a elevador’, ‘Jaded’, ‘Janies got a gun’, ‘Dude looks like a lady’, ‘Living on the edge’, ‘Eat the rich’, ‘Amazing’, ‘What it takes’ y ‘Last child’.
El momento más emotivo llegó cuando la banda con banderas virtuales al ritmo de ‘Walk this way’ hizo un tributo a México y al cierre de la velada Steven Tyler se despidió con simpatía con un ‘gracias babies’.
Previamente, para entrar en calor, Cuca, grupo mexicano originario de Guadalajara, Jalisco, fue el encargado de abrir el espectáculo, en el que ofreció sus canciones irreverentes y obtuvo una respuesta positiva de los seguidores de Aerosmith que ya se preparaban para el platillo fuerte.
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