Las salas 1 y 2 de la Cineteca Nacional apenas dieron cabida a la gran cantidad de público que acudió a la inauguración de la duodécima edición de la Semana de Cine Alemán, la cual contó con la presencia de Paula Astorga, directora de la Cineteca; el director del Instituto Goethe de México, Reinhard Maiworm, y el encargado de Negocios de la Embajada de la República de Alemania en México, Wolfgang Piecha.
La película elegida para iniciar la serie fue el clásico del cine silente Los nibelungos, de Fritz Lang, filmada en 1924 y que nunca se había proyectado en México. Por otro lado, entre las actividades más atractivas de esta edición se encuentra el homenaje a la actriz Barbara Sukowa, auténtica diva del cine alemán quien ofrecerá una conferencia el 22 de agosto. De su filmografía se proyectarán las cintas Hannah Arendt, Rosa de Luxemburgo y Las dos hermanas.
Paula Astorga destacó que en las nuevas instalaciones de la Cineteca «hemos registrado importantes incrementos en la asistencia de público, jóvenes en su mayoría, lo cual nos da la pauta para definir cuáles son los contenidos que debemos programar. Este es uno de los ciclos con mayor tradición en este recinto, pues sus 12 años de vida hacen ver que la filmografía germana es de gran interés para el público mexicano.
«El reconocimiento que recibirá Barbara Sukowa incluye su visita a nuestra país para ofrecer una charla con el público, que tendrá lugar el próximo 22 de agosto justamente en la Sala 1 de la Cineteca Nacional, lo cual es todo un acontecimiento pues ella es una auténtica diva del cine alemán. Desde luego su visita estará acompañada por la proyección de algunas de sus películas más destacadas, incluida su más reciente trabajo Hanna Ardent».
En su intervención, el director del Instituto Goethe, Reinhard Maiworm, agregó que durante las próximas dos semanas los cinéfilos capitalinos disfrutarán de las producciones más representativas y recientes del cine que se produce en países como Alemania, Austria y Suiza, «porque las coproducciones han sido la constante de este arte en los últimos años.
«La vida cotidiana en estos países, así como algunas miradas al pasado, son los temas que presentan nuestros realizadores en esta selección de películas, una de las más interesantes y completas que he visto en los últimos años. Así que esta será una oportunidad única para disfrutar del buen cine alemán».
Las películas seleccionadas para esta edición decimosegunda de la Semana de Cine Alemán, entre las que se encuentran las recientes producciones: El amigo alemán, Oh Boy: 24 horas en Berlín, Polvo sobre nuestros corazones y Silvi, luego de su proyección en la Cineteca Nacional, se presentarán en 13 ciudades del país, gracias a la colaboración con la empresa Cinépolis, que prestará igual número de sus complejos de exhibición, incluidos algunos en la capital del país.
Los nibelungos, en versión restaurada
La película inaugural del ciclo, Los nibelungos, filmada por Fritz Lang en el año de 1924, se presentó por primera ocasión en México en una versión restaurada y con proyección en formato digital. La cinta cuenta además con la música que el compositor Richard Wagner realizó para esta historia, adaptación de una serie de leyendas alemanas sobre unas criaturas que habitan la niebla llamados Nibelungos.
La cinta cuenta la historia de Sigfrido, hijo del rey Sigmound, quien forja una formidable espada con la cual derrota al dragón del bosque y conquista 12 reinos, cuyos gobernantes se convierten en sus vasallos. Con tal poder, decide ir en busca de una compañera con quien compartir lo que ha logrado.
Los nibelungos está dividida en 39 cantos, de los que Fritz Lang filmó la primera parte, correspondiente a la historia del príncipe Sigfrido y sus aventuras para conquistar a la hermosa Crimilda.
La versión renovada muestra en plenitud el trabajo de Fritz Lang, cuya gramática cinematográfica se aprecia adelantada a las cintas épicas contemporáneas, en cuanto a su temática, mientras que narrativamente logra un estilo propio —sin usar paneos ni plano secuencias, pues técnicamente en esos años no era posible hacerlo—, que demuestra tanto la importancia del cineasta como el nacimiento de este arte.








