La conformación definitiva de la Cámara de Diputados, será asignada a más tardar el día veintitrés de agosto, por parte del Instituto Nacional Electoral, cuando se determine la representación proporcional de Diputados, que le corresponden a cada partido político.
La discusión de su integración, se debe a que el partido Morena y sus aliados (Verde Ecologista y Partido del Trabajo) obtuvieron una votación total de 54.1 % y ahora pretenden con las reglas que establece el artículo 54 Constitucional y su Ley Secundaria (LEGIPE) tener una sobrerrepresentación de hasta el 72%, que daría lugar al reconocimiento de la mayoría calificada, para poder reformar la Constitución Política Mexicana y aprobar en consecuencia el Plan C, del Presidente López Obrador (la reforma al Poder Judicial).
El artículo 54 de nuestra Carta Magna, establece que ningún partido político, podrá tener un porcentaje mayor al 8% de Diputados, conforme a su votación total.
Pero este artículo no refiere el caso de las coaliciones y alianzas, lo que da lugar a una laguna jurídica y que el Tribunal Federal Electoral, tendrá que interpretar y valorar conforme a los principios democráticos y no aplicándolo a raja tabla.
Si Morena y sus aliados, obtuvieron una votación total de un 54%, les corresponde en base a su alianza o coalición, únicamente un 4.32% adicional, lo que representa 291 Diputados y no los 380 que se pretenden conseguir.
En cambio, la oposición en su conjunto, es decir PAN, PRD, PRI y Movimiento Ciudadano, obtuvieron una votación total del 41.9%, por lo que se les deben reconocer entre 190 y 230 Diputaciones Federales.
El peligro es en el sentido de que, a la coalición oficial, le quieren reconocer un 20% más de votación, con base en el sofisma de que la sobrerrepresentación de hasta el 8%, es por partido y no por coalición, lo que equivaldría a otorgarle a “sigamos haciendo historia”, entre 102 y 116 diputaciones adicionales.
En el caso de que el INE reconozca dicha irregularidad, será el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el que tendrá la última palabra en la interpretación correcta y axiológica de los principios que rigen a la democracia mexicana y del artículo 54 constitucional.
De no ser así, está en peligro la democracia de nuestro país y estaremos en presencia en los próximos 3 años de un gobierno autoritario, que a nadie beneficia.
M.D. MIGUEL ÁNGEL TEJEDA ORTEGA.









