
EL CUARTO JINETE DEL APOCALIPSIS.
De la guerra, la muerte, la peste y el hambre, este último, el hambre es el peor de los cuatro jinetes del Apocalipsis, y hace una semana escribíamos que:
“Mientras en Guadalajara se celebra el circo del gobierno, con una escuálida cosecha de medallas, en el resto del país la gente se esta muriendo de hambre.
Un ejemplo es lo que ocurre en Durango donde a consecuencia de una terrible sequia que ataca a Durango desde hace más de un año, cien mil duranguenses literalmente se están muriendo de hambre”.
“Hay regiones donde hay una extrema escases de alimentos, sobre todo en las 169 comunidades rurales del semi desierto, la zona indígena, Los Llanos y Poanas.

Pero mientras Felipe anda de guía de turistas”.
Pues nos equivocamos, porque no están riesgo solamente unos cien mil duranguenses por el espectro del hambre porque como la temporada de estiaje presente en el país desde Octubre del 2010, hasta el mes de Abril del 2011, se torno preocupante, al presentarse desde el mes de abril, precipitaciones menores al 50 % de lo que en forma normal se esperaba, ha sido declarada en prácticamente la mitad norte del País, una condición de Sequía extrema, en los Estados de Chihuahua, Durango, Sonora, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, mientras en Zacatecas y San Luis Potosí se declara una condición de sequía severa, de acuerdo al estudio elaborado por el ingeniero Rafael Armando Giner. El doctor Luis Carlos Fierro, y el maestro en ciencias Luis Fernando Negrete de la Comisión Nacional de las Zonas Áridas (CONAZA), quienes explican los efectos de la sequía sobre las tierras de pastoreo y la actividad ganadera y manifiestan que: “Ante la reducida temporada y escasa presencia de lluvias en gran parte del Territorio Nacional, principalmente en los Estados del Norte, los efectos de la falta de agua de lluvia seguirán siendo mayormente visibles al mismo tiempo que la época de sequía continúe con su curso normal. 325
Por un lado, la escasa cantidad de agua almacenada en las diversas obras hidráulicas de los predios ganaderos, así como los elevados y normales índices de evaporación y transpiración, tendrán un efecto negativo en esta actividad económica. La falta de agua para abrevadero afectará directamente la pérdida de peso corporal, lo que indudablemente se reflejará disminuyendo los principales parámetros productivos y reproductivos del ganado, independientemente de la disponibilidad de forraje que exista en las tierras de pastoreo.
Desde el punto de vista forrajero, la escasez de agua de lluvia además de disminuir el rendimiento de las plantas nativas o cultivadas y que esto se refleje en una drástica reducción de la capacidad de carga animal de los predios, afectará también el nivel nutricional de ganado, ya que ante el estrés hídrico las plantas, por el simple motivo de perpetuación de la especie o de permanencia en el sitio, acelerarán su metabolismo normal pasando en menor tiempo del estado de crecimiento al estado reproductivo o de formación de semilla, con lo que su contenido nutricional se verá disminuido tanto en cantidad como en la calidad de sus nutrientes, lo que provocará que el ganado no llegue ni siquiera a cubrir sus requerimientos de mantenimiento (materia seca), mucho menos para cubrir los requerimientos nutricionales y continuar con algún función productiva y/o reproductiva”.
Es por ello que los gobernadores de Coahuila, Zacatecas, Durango, Chihuahua, Sinaloa, Tamaulipas, San Luis Potosí y Baja California advirtieron la presencia de una super emergencia alimentaria si no se atienden vastas regiones afectadas por la sequía en el país con la consecuente afectación para varios millones de personas.
Y en este grave escenario nacional y a nombre de ese grupo de gobernantes, los mandatarios Miguel Alonso Raya de Zacatecas, Jorge Herrera de Durango y César Duarte de Chihuahua demandaron, al Congreso de la Unión, un apoyo extraordinario de 10 mil millones de pesos para integrar un fondo emergente de atención a la sequía, y 10 mil millones de pesos más, como piso, para emprender un plan de alimentación en las zonas afectadas por la ausencia de lluvias.
Por ello se efectuó una reunión urgente entre los gobernadores Miguel Alonso Raya de Zacatecas, Jorge Herrera de Durango y César Duarte de Chihuahua con los coordinadores parlamentarios Francisco Rojas del PRI, Pedro Vázquez, del PT, y Armando Ríos Piter del PRD, y con las comisiones unidas de Presupuesto, Agricultura, Desarrollo Rural y Reforma Agraria, ante los cuales los gobernadores declararon sobre la urgencia de tener una bolsa para hacer frente a la sequía para el Presupuesto 2012, argumentando que estamos sufriendo la peor sequia en los últimos cien años.
Los gobernadores están pidiendo un fondo emergente, por un monto de alrededor de 10 mil millones de pesos, que se ha ido incrementando por la cantidad de entidades que están planteando una situación similar, para que mediante subejercicios o de economías, pudiera, con el respaldo de la Cámara de Diputados o del Congreso de la Unión, lograrse ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y la Secretaría de Agricultura Ganadería Desarrollo Rural Pesca y Alimentación (Sagarpa), este fondo extraordinario para mitigar los problemas de la sequía, a través, por un lado, de empleo temporal y de apoyo también a la dieta básica de las familias que en este momento están sufriendo y padeciendo la subsistencia, porque muchos de ellos viven del autoconsumo, producen solamente para el autoconsumo y no para la comercialización, que es todavía más delicada su situación además están solicitando la creación de un fondo especial de apoyo a los estados con altos niveles de sequía, con un piso mínimo de 10 mil millones de pesos para implementar acciones estructurales y emergentes.
Para tener una idea de la gravedad de esta situación el gobernador César Duarte dijo que la sequía que afecta a su estado, ya provocó la muerte de 200 mil reses, y que hay pérdidas por más de 5 mil millones de pesos en este ciclo agrícola, pues de las 125 mil toneladas de frijol que se iban a cultivar, sólo se están cosechando 20 mil toneladas.
Bajó de manera dramática la producción de frijol y maíz en el país, pues de las 120 mil hectáreas de maíz, están siniestradas el 100 por ciento, por lo que nomás no hay maíz.
Y el peor efecto que sufriremos el año próximo si no se prevén acciones, es el incremento al valor del maíz y por ende de la tortilla, y el aumento del precio del frijol, una gravísima escasez del grano en nuestro país.
NO HAY AGUA PARA BEBER
Y a esto se le agrega que en estados como Durango ya hay más de ciento cincuenta municipios y comunidades en que literalmente la población, ya no tiene agua para beber, más las que se acumulen
Así que si nos equivocamos, no son solo cien mil mexicanos en riego de hambruna sino varios millones.
En lo que no nos equivocamos es, en que mientras medio país se va a morir de hambre, Felipe Calderón anda de “guía de turistas”.
No olvidemos que otro de los jinetes del apocalipsis, es la guerra por la comida.









