El director, dramaturgo y titiritero Rafael Curci, en entrevista previo al estreno de la obra El que mueve los hilos, conversó sobre su trabajo y la situación actual del títere, el teatro y las artes en general.
Ya que es uno de los productores y creadores de la obra de teatro, de la compañía ACERCARTE Teatro de Puebla, ‘El que mueve los hilos’, que se presenta en la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, en el Distrito Federal, hasta el próximo 28 de agosto.
La editorial Libros de Godot, publicará en México su nuevo libro Escritos sobre objetos y otras anotaciones detrás del títere y la revista Paso de Gato publicará su diccionario de terminologías, en torno el títere y el teatro, podrán leerse en México, antes que en América Latina, donde también se publicarán.
Reconocido en todo el mundo y con la experiencia de trabajar en muchos países, reconoce que siempre tiene trabajo, pues recibe muchas propuestas, para dirigir o adaptar; Curci, está por terminar su estancia en Puebla, donde dirige la obra de títeres para adultos El que mueve los hilos, que se estrenará en el Teatro de la Ciudad el día de mañana, miércoles a las 18:00 horas.
La gente ya no va al teatro, o menos que antes, los medios de comunicación, el Internet y el cine han hecho que la gente no vaya a los escenarios que antes eran concurridos, al respecto Curci señaló: “Es un conflicto de las artes en general, de aquellas que requieran del público, que promueven la participación colectiva”.
“En parte por la poca exigencia del público para consigo mismos, por comodidad, porque otras opciones son baratas y también por cuestiones de seguridad, pero eso impide el poder compartir, no hace la experiencia social”. “Ello, ha ocasionado una reflexión en el artista y en su proceso creativo, la emoción estética solo la ves en el teatro, se hace una comunión con más personas”; aclaró: “contra los multimedios no puedes competir, entonces estamos en una lucha por nuevos espacios, en generar espectáculos atractivos, encontrar nuevas formas de narrar, el lenguaje de hoy te exige, más precisión y síntesis”.
Su trabajo: “Mis obras hablan de los conflictos del hombre y de su entorno, de los vínculos que establecemos con el mundo, trabajo con títeres porque no me gusta lo realista, me interesa otro tipo de ficción, utiliza un lenguaje metafórico, simbólico diferente”.
“El ser titiritero no es fácil, a pesar de que existe en nuestras culturas una larga tradición, no hay escuelas, la formación del titiritero comienza en la actuación y de ahí pasa y se vuelve una formación anárquica, empírica, autodidacta, yo escribo libros sobre eso para darles las herramientas que yo no tuve”.
Por último explicó: “Escribo los libros que a mí me hubiera gustado leer, para mi preparación en el mundo de los títeres, trato de darles puntos de partida; yo comencé en el dibujo, hice música, dirigí, hice algunos títeres, empecé a escribir mis obras y me di cuenta que los títeres es algo que no se agota nunca y los hice mi herramienta de vida.
CLAUDIA CORDERO.









