
Una subasta de unos 200 automóviles y camionetas oficiales, algunos de ellos blindados que fueron usados para transportar al presidente de México o invitados especiales, sigue en la base militar de Santa Lucía.
La mayor atracción fue un Audi 2012 con blindaje de nivel VI que se vendió en poco más de cien mil dólares por una persona que, como casi todos los presentes, buscaban más fama que seguridad personal al considerar que obtener uno de esos vehículos les aumentaba la apariencia de prestigio.
La mayor parte de los artículos vendidos fueron camionetas con precios promedio de 10 mil a 13 mil dólares, fáciles de adquirir y de muy rápida transacción, no como los acorazados que tuvieron que esperar al final por la escasa demanda.
Sigue la puja de los que ayer no se pudieron vender de un primer lote de 171 vehículos, y con precios más estimuladores. Hay camionetas Captiva, Suburban y Tahoe, además de algunos camiones de carga y motocicletas BMW y Harley-Davidson.
Después vendrán otras subastas en abril, de 76 aeronaves del gobierno federal y 66 vehículos requisados por ilícitos, que estaban en bodegas.
Los dineros de estas licitaciones serán destinados a fondos para programas sociales y la Guardia Nacional.









