La actriz y bailarina, Vivian Cruz, está convencida de que el arte multimedia ofrece herramientas nobles para su uso en la danza y el teatro: «se ha utilizado muchísimo en el performance, pero en las artes escénicas falta investigación para ligarlo a un discurso más teatral, a nivel de la danza creo que hay una posibilidad para usar las mismas herramientas que no han sido implementadas a favor del bailarín o el intérprete escénico».
A lo largo de 15 años de trabajo como artista independiente, la precursora de videodanza en México ha vinculado la danza con el lenguaje multimedia y otras ramas artísticas para interpretar, dirigir y producir piezas en colaboración con creadores nacionales e internacionales.
Es en 2010, cuando inicia una nueva etapa creativa con el surgimiento de la compañía Landscape_Artes Escénicas A.C., con el fin de crear una sede de producción artística donde la interdisciplina es la constante.
Este año, con el apoyo de EPRO Danza, estímulo de creación, realización, difusión y circulación de obras coreográficas en las categorías de montaje de coreografías, operación de espacios o combinación de ambos, impulsado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), la compañía se enfrenta a un nuevo reto con la realización de las piezas Rojo y Violeta que forman parte del proyecto Chroma Project.
El estreno de Rojo será el próximo 6 de marzo en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, mientras que Violeta se desarrollará a partir de dos residencias artísticas, en verano y otoño, con la participación de los bailarines belgas Robert Hayden y Lieve Meeussen, además de Tonatiuh Díaz, intérprete mexicano radicado en Suiza desde hace 10 años.
«Chroma Project es la posibilidad de tener diferentes tonalidades y crear obras basadas en los colores…Se trata de una investigación de todas las posibilidades que el concepto envuelve en diferentes culturas y las percepciones del color en frecuencias».
Rojo incluye interfases multimedia en video y audio y el trabajo de cuatro bailarinas-actrices formadas en la Compañía y tres músicos (dos flautistas y un violinista).
«Para nosotros, Rojo es un umbral, está basada en un momento en que como seres humanos nos encontramos en ese paso entre la vida y la muerte, un nacimiento o un fallecimiento, una transformación en nuestra existencia. Esa experiencia denota una manera de percibir el tiempo dilatado y fuera de la realidad».
En el caso de Violeta, que también contará con interfases electrónicas, la primera parte se realizará en el mes de julio en el Centro de las Artes de San Luis Potosí, junto con la impartición de los talleres: Taller de Alto Impacto, Taller de impulsos, Taller de Herramientas multimedia y las conferencias «El proceso creativo y la dramaturgia contemporánea».
La segunda parte se llevará a cabo en el mes de agosto en el Distrito Federal con la presencia de Tonatiuh Díaz y funciones de la pieza en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque.
Para Cruz, la labor creativa con artistas invitados es fundamental para propiciar el intercambio cultural y el trabajo hacia un objetivo en común, donde lo más importante es el proceso creativo y el resultado, la punta del iceberg.
«Hay una necesidad de confrontrarse con uno mismo, se convierte en un laboratorio de crecimiento humano y uno establece las reglas, el ego tiene que aplacarse y tenemos que ser generosos unos con otros. Yo creo que el arte tiene que ser eso, un enriquecimiento del espíritu humano y un aprendizaje para evolucionar».
Chroma Project también se compone de Azul, obra producida en el 2010 y Blanco, pieza que se espera realizar más adelante. Además, tiene como objetivo la formación de nuevos públicos mediante conferencias dirigidas a jóvenes universitarios, talleres de formación y cursos de animación dirigidos a niños en zonas marginadas de Morelos y Estado de México.








