Estudiantes, académicos y trabajadores de la BUAP, desalojaron en orden edificios administrativos y escolares en el momento en el que empezaron a sentir el movimiento que provocó el sismo de 7.3 grados en la escala de Richter de este miércoles, el cual tuvo su epicentro a 63 kilómetros al sur de Ciudad Hidalgo, Chiapas.
Según datos arrojados por el sismógrafo del Laboratorio de Ciencias de la Tierra, de la Facultad de Ingeniería de la Institución, en Puebla el movimiento telúrico tuvo una intensidad de entre 3.3 y 3.5 grados Richter y la duración fue de 35 segundos.
Como lo marca el protocolo del Plan de Contingencia Sísmica implementado en la BUAP, de inmediato entraron en funcionamiento las brigadas de Protección Civil que operan en las diferentes unidades académicas y oficinas administrativas.
Los universitarios salieron en orden de salones de clases y oficinas y se dirigieron a las zonas marcadas como seguras, en tanto quienes se encontraban en plantas altas, bajaron con precaución las escaleras o bien se colocaron en espacios seguros.
En los edificios del Centro Histórico estudiantes y trabajadores salieron a la calle y esperaron en las banquetas, mientras que en el edificio Carolino se concentraron en el centro de los diferentes patios, donde permanecieron por unos minutos, como medida de prevención ante una posible réplica.
Especialistas de la Dirección de Protección Universitaria se dieron a la tarea de revisar las instalaciones y estar pendientes de alguna llamada de emergencia, sobre todo en los inmuebles que albergan laboratorios.
No hubo reportes de daños y las actividades escolares y administrativas, tanto en la ciudad capital como en las unidades y secciones regionales, se reanudaron casi de inmediato.









