En México existen diferentes edificios históricos construidos entre los siglos XVI y XVIII, a base de mampostería, sistema tradicional que utiliza ladrillos, bloques de cemento y piedras talladas; sin embargo, la mampostería antigua no tiene soporte estructural, por lo que es susceptible a daños sísmicos.
Un ejemplo de este tipo de estructura es la Catedral de la ciudad de Puebla, considerada como patrimonio de la humanidad y una forma de conocer sus modos de vibrar es por medio de la simulación por elemento finito, indicó el doctor Joaquín Lozano Mercado, académico de la Facultad de Ingeniería de la BUAP.
Dentro del Congreso Mexicano de Robótica, que realiza la División de Estudios Superiores de Ingeniería y Tecnología (DESIT) de la Universidad, dijo que los sismos, al ser aleatorios, no se sabe detalladamente cuándo y cómo ocurrirán, así como su intensidad.
«Si se estudia este tipo de estructuras que tienen valor histórico, al igual que sus frecuencias y los sismos históricamente, se podría inducir si la Catedral tendría algún problema a futuro». Por consecuencia al detectar cierto peligro, «el siguiente paso es reforzar la estructura para modificar sus modos de vibrar y no presenten dicho problema».
El también Coordinador de la Maestría en Estructuras de la Facultad, definió que la simulación por elemento finito consiste en modelar una estructura real existente en un equipo de cómputo, haciendo un dibujo y empleando un sistema de educaciones.
Al presentar los avances de la tesis de un alumno a quien asesora, expuso que en este trabajo igualmente se consideraron otros templos tras el temblor de 1999, los cuales no sufrieron deterioros fuertes, pero para otros sucesos sísmicos podrían tener un colapso de las estructuras, si éstas no se refuerzan.
Comentó que esta situación no es exclusiva de México, sino también de países con mejores tecnologías como Italia, de ahí la importancia de conocer la vulnerabilidad sísmica.
Posteriormente, Lozano Mercado explicó a los asistentes que para realizar la simulación por elemento finito, se deben tomar en cuenta los materiales, la geometría de la construcción, condiciones de apoyo de las estructuras y cargas, para conocer el comportamiento del edificio en cuestión.
Además abundó sobre los tipos de daños que presentan las mamposterías: grietas en las esquinas de los muros, colapsos parciales y totales, entre otros deterioros. Mostró los métodos de análisis, imágenes que ejemplificaron el procedimiento y los porcentajes de participación de la masa en cada vibración en la Catedral de la ciudad de Puebla.









