En México las mujeres que son madres, se han tenido que integrar cada vez más al mercado laboral ya sea en actividades formales o informales, lo que les permite hacerse cargo de los hijos si son madres solteras o contribuir con el gasto familiar, resaltó la Doctora María Teresa Ventura Rodríguez, investigadora del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la BUAP.
Recordó que la incursión formal de las mujeres en el campo laboral, se dio con el surgimiento del derecho a la igualdad -el cual continúa en lucha-, aunque ya participaban en las actividades laborales sobre todo relacionadas con el campo.
Independientemente de las leyes que las protegen, como el derecho a no trabajar en horario nocturno y recibir protección durante la gestación, “las féminas en su mayoría siguen siendo marginadas en cuestión de salario y enfrentan acoso laboral, situación que cada vez empeora; si no tienen preparación académica, aceptan cualquier tipo de empleo”, indicó.
Por si fuera poco, muchas veces una mujer no es admitida por un embarazo, por no cumplir con determinadas condiciones estéticas y por el rango de edad que oscila entre 15 y 30 años, si es mayor es considerada vieja. Frente a estas limitantes optan por otras alternativas como la migración y la prostitución.
La académica subrayó que quienes consiguen trabajo lo hacen generalmente en maquiladoras, que no cumplen con las condiciones adecuadas, por ejemplo ventilación y luz, que a la larga ocasionan problemas de salud. También el denominado teletrabajo, que consiste en estar todo el día frente a una computadora provoca estrés, debilidad visual y reumatismo.









