El Cairo.- A 278 aumentaron los muertos y a unos dos mil los heridos a causa de la violencia policial iniciada hoy en Egipto contra islamistas que exigen la restitución del destituido presidente Mohamed Mursi.
La operación en curso para dispersar a los manifestantes en dos importantes plazas de la capital egipcia provocó esas víctimas y amenaza con aumentar su número, según funcionarios del Ministerio de Salud que pidieron el anonimato.
Organismos como la ONU, la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlántico Norte y gobiernos como el de Estados Unidos han solicitado el cese de esas acciones violentas contra la población en el país norafricano.
El secretario general del organismo mundial, Ban Ki-moon, criticó el uso de la fuerza por las autoridades egipcias contra las protestas populares.
La situación se originó a partir de ataques de las fuerzas del orden contra acampadas pacíficas en dos plazas capitalinas ocupadas por islamistas leales al presidente Mohamed Morsi, quien fue sacado del poder por las Fuerzas Armadas el 3 de julio pasado.










