Carlos Fuentes, José Donoso, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Losa, Álvaro Mutis y Julio Cortázar descubrieron el cine de Luis Buñuel, de su transcurso parisino a su paso por México, para volcarse a su vocación creativa tal como lo afirma un reportaje de El País.
Jesús Ruiz Mantilla argumenta en su reportaje para el diario español que los creadores latinoamericanos del boom tuvieron un referente común: Buñuel.
La literatura de México, Chile, Colombia, Perú y Argentina se nutrió del cine de Don Luis, como lo llaman los escritores mencionados, que mantuvieron correspondencia con el director de cine.
Los primeros filmes del artista español, Un perro andaluz y La edad de oro, circunscritos a la vanguardia surrealista, fueron decisivos para el escritor argentino Julio Cortázar, como consta en la correspondencia que intercambiaron.
‘Usted es una de las pocas razones por la que estoy contento de haber vivido en este tiempo’, le escribió Cortázar que intentó que Buñuel adaptara a su forma cinematográfica el cuento Las ménades, incluida en Final de juego del argentino.
Con el chileno José Donoso tampoco se concretó la adaptación de su novela La ciudad sin límites, que tiempo después hizo Arturo Ripstein con uno de lo actores de Los olvidados, cinta por la que Buñuel ganó el Gran Premio de Jurado del Festival de Cannes en 1951, Roberto Cobo.
Resulta interesante que la mayoría de estos autores conoció a Luis Buñuel en México, a excepción de Vargas Llosa, donde rodó varias de sus mejores películas: Viridiana -Palma de Oro en Cannes, 1961-, Él, Ensayo de un crimen, Nazarín y El Ángel exterminador, entre otras.
Basta con revisar la filmografía de Buñuel, toda ella indispensable, para entender la admiración de otros creadores y sentir su genio de transgresión, rebeldía, provocación y belleza inquietante aún vigente.
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