Proveniente de Burkina Faso, país africano situado al oeste de África que cuenta con 14 millones de habitantes, el cantante Alif Naaba, llamado en Italia “la voz más bella descubierta en África” y conocido como el Príncipe descalzo, dijo en conferencia de prensa, horas antes de su presentación, que “la música en África es ahora una vía para educar y ayudar a la gente”.
Alif Naaba, invitado a la 39 edición del Festival Internacional Cervantino (FIC), se presentará el miércoles 26 de octubre a las 20:00 horas en la Alhóndiga de Granaditas con un espectáculo que será una fusión de música tradicional africana con la de otros países. Naaba comenzó a cantar de manera tradicional desde 1984 en mooré, el idioma que se habla en su tierra. Actualmente tiene tres álbumes Mirada mestiza, Tú y Buenos momentos.
El artista comentó que su principal influencia proviene de su madre, una cantante tradicional a quien escuchaba desde que era niño y con quien conoció momentos tristes, alegres, melancólicos, de sabiduría y de esperanza: “La música que interpreto es por tanto una herencia que con el tiempo he ido transformando hasta crear obras que son ahora de mi época y con las que aliento a mi público a creer y vivir para lograr un cambio en la humanidad”.
Los temas que desarrolla el cantante de 31 años de edad hablan de la esperanza, del amor entre los hombres y de los problemas sociales que afligen al continente africano. “Una tierra que debemos sacar adelante”.
Pero Alif Naaba canta también para los niños, “que son víctimas de la injusticia y la violencia” y trabaja en un orfelinato ubicado en Burkina Faso.
Comentó que él no eligió a la música, sino que fue al revés. Cuando aún era estudiante, frecuentaba a un grupo de reggae y él mismo escuchaba hip hop: “Conforme fui madurando quise encontrar una música que se pareciera a lo que soy y eso me fue llevando a la que hacía mi mamá”.
Siempre actúa con los pies descalzos porque proviene de una familia real, de parte de su padre. Como príncipe, solía escuchar a la gente descalza que iba a cantarle a su familia. “Ahora que yo canto, siento que el público que me escucha posee una gran jerarquía y por ello me descalzo, pero además, es una manera de estar en contacto directo con la tierra”.
El cantante, que interpretará en mooré y en francés las canciones Poulo, África, Sukiri, Boin Gniiga, Enfin…ce soir y Foo, entre otras, comentó que es muy grande el impacto de la música de África en el resto del mundo, que existen números artistas africanos que son voceros de los cambios que se quieren para África y que en los conciertos solicitan atención para la población infantil. “La música es ahora una vía para educar y ayudar a la gente”.
Durante el concierto, Alif Naaba tocará el kora, instrumento tradicional de cuerdas de África occidental, además de otros instrumentos originarios de su país, como el calabat y el venderé, pero también el bajo, la guitarra y percusiones.










