
Hasta veinte mil hectáreas destrozadas reporta el municipio de Chignahuapan a consecuencia de heladas atípicas en el estado de Puebla.
Maíz, haba, trigo y cebada fueron los cultivos más perjudicados por las contingencias climatológicas de los últimos meses, afirmó Máximo Madrid Reyes, delegado regional de la Secretaría de Desarrollo Rural.
Chignahuapan es considerada la puerta del corazón de la Sierra Norte de Puebla y ahí se contabilizan 26 mil hectáreas dedicadas a la agricultura, además de ser un sitio de fama nacional por la producción masiva de esferas artesanales.
Ante la posibilidad de que no alcance el dinero para hacer frente al problema, el desabasto alimentario podría presentarse el año próximo dado que una gran parte de la siembra de estos productos sirve para autoconsumo de la población.
Sin embargo la pérdida es mayor porque otro porcentaje de los cultivos estaban comprometidos para su comercialización y deja sin liquidez a los agricultores.
Frente a la catástrofe en Chignahuapan, el gobierno estatal apoyó a 3 mil de los 8 mil productores de la zona, quienes padecieron en septiembre pasado otra caída en la temperatura.
El respaldo económico se tradujo en 200 mil pesos por hectárea perdida y si bien se requerirá de mayor recurso económico otro grupo de 5 mil campesinos recibirán una cantidad similar.
PATRICIA ESTRADA SÁNCHEZ








