- Arte y visualidad en el México moderno. Colección MUNAL siglo XX reúne obras de Diego Rivera, María Izquierdo, Tina Modotti, Lola Álvarez Bravo, Dr. Atl y otros artistas fundamentales de nuestro país
- La exposición permanente está abierta al público desde el miércoles 8 de julio en el primer piso del recinto tras un profundo proceso de renovación de sus salas
- La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, resaltó que poner en valor las colecciones de los museos y darles nuevas lecturas permite a las nuevas generaciones del público acercarse al arte desde otras miradas más actuales
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Nacional de Arte (MUNAL), presentan Arte y visualidad en el México moderno. Colección MUNAL Siglo XX, una exposición que da una nueva lectura a las obras del recinto y marca la reapertura de sus salas dedicadas al arte moderno, ubicadas en el primer piso, después de un profundo trabajo de renovación.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, acompañada por la directora del MUNAL, Mireida Velázquez Torres, expresó durante la inauguración que para la institución era muy importante “volver a mirar un periodo decisivo en nuestra historia artística marcada por el tránsito hacia el arte moderno, por formulaciones vanguardistas, por nuevas formas de enseñar y de representar al país para ese patrimonio siga vivo y accesible para todos”.
Aseguró que se buscó que, tras la renovación dichas salas, no se dedicaran a una sola línea, escuela o una constelación de disciplinas, sino que se abrieran a un lenguaje polifónico que permita al público conocer más sobre la cultura visual del siglo XX.
Asimismo, resaltó el compromiso de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México para revisar las colecciones permanentes del INBAL, “pues son parte fundamental del valor que tienen nuestros museos y el reto es volver a ponerlas en valor, a investigar, a repensar y hacerles nuevas preguntas para las nuevas generaciones se puedan acercar”.
Por su parte, la directora del recinto resaltó que la muestra amplía el paradigma tradicional de las bellas artes para reconocer que otras manifestaciones como el cine, la fotografía, el grabado y las revistas ilustradas también construyeron el imaginario visual de nuestro país.
“No se trata de sustituir una historia por otra, sino mostrar que siempre fue mucho más plural de lo que muchas veces se nos enseñó”, aseveró.
Participaron en el presidium la subdirectora general de Patrimonio Artístico e Inmueble del INBAL. Dolores Martínez; el coordinador nacional de Artes Visuales, Gerardo Zedillo, y el curador de la exposición, David Cáliz.
“También busca descentralizar el discurso de que todo sucedió en la Ciudad de México, pues hay una gran cantidad de producción artística en las periferias, en las escuelas de Jalisco, en Puebla, y nos interesaba ver cómo hay un intercambio intelectual muy importante en diferentes latitudes y cómo el MUNAL cuenta con la colección para poner en valor estas nuevas lecturas”, indicó el curador.
El recinto, a partir de sus fondos artísticos y documentales, amplía las narrativas tradicionales del arte mexicano al visibilizar grupos históricamente poco representados, cuestiona la centralidad de los relatos hegemónicos y reconoce fenómenos artísticos desarrollados fuera de la Ciudad de México y de los circuitos dominantes.
Reúne más de 349 obras producidas entre 1890 y 1950 y explora las distintas manifestaciones artísticas que confluyeron en dicho periodo por artistas como Diego Rivera, María Izquierdo, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Tina Modotti, Lola Álvarez Bravo, Roberto Montenegro, Abraham Ángel, Dr. Atl y Lola Cueto.
También recupera trayectorias y grupos que, pese a su relevancia, permanecieron fuera de los relatos oficiales. Asimismo las propuestas regionales y cosmopolitas, la revaloración de las artes populares, las revisiones críticas del indigenismo y las redes de colaboración entre artistas e intelectuales de distintas disciplinas y geografías conforman parte esencial de esta lectura sobre el México moderno.
A través de nueve ejes temáticos, la exposición reflexiona sobre las continuidades y rupturas heredadas del siglo XIX; el quiebre con la Academia y sus métodos de enseñanza; la importancia de la educación artística en la posrevolución; la presencia de las comunidades originarias en la cultura visual; la recuperación de las artes populares; el Estridentismo, las artes escénicas y el grupo Contemporáneos; así como las representaciones de las ciudades modernas, el paisaje y los desencantos de la modernidad que llevaron a diversos artistas a explorar nuevos territorios creativos.
La muestra forma parte de las estrategias de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México para actualizar los discursos museográficos y fortalecer el vínculo entre el patrimonio artístico y los públicos contemporáneos mediante propuestas curatoriales que impulsen nuevas formas de interpretación y diálogo con la colección permanente.










