En la excelente última película de Almodóvar, el personaje de Elena Anaya tiene la cara cubierta durante buena parte del metraje, lo que no le impide hacer un magnífico trabajo, incluso estar muy guapa. En El origen del planeta de los simios, Andy Serkis se oculta en la piel y el cuerpo de un chimpancé, pero nadie pone en cuestión que su interpretación pueda premiarse en los próximos Oscar como mejor actor de reparto. Entre muchos otros casos de tapados, ya hizo de chimpancé en su día Kim Hunter en la primera película de esta saga; y John Hurt se ocultó plenamente en El hombre elefante, un trabajo por el que fue candidato al Oscar… ¿Y cómo no recordar al gran Zelig de Woody Allen, que se convertía en decenas de personas distintas intentando ser querido a través de alguna de ellas?
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El espejo truncado









