Vecinos de la colonia Guadalupe Caleras en la ciudad de Puebla cerraron el miércoles el crucero que conecta con la antigua carretera Puebla-Tlaxcala, a pocos metros del puente de la colonia La María, exigiendo justicia para Uriel, un niño de 10 años que perdió un brazo debido a una descarga eléctrica.
El incidente ocurrió el pasado 8 de marzo en un terreno baldío y la madre del niño, Mayra Cerezo, afirma que él se encuentra estable, pero continúa siendo atendido en el Hospital del Niño Poblano.
Los vecinos sostuvieron pancartas con mensajes que exigen justicia para Uriel y responsabilizan a Antonio Grajales como el supuesto autor del accidente. La madre del niño pide justicia y apoyo para la atención correcta de su hijo. La comunidad poblana se ha unido para denunciar y exigir la investigación del caso, a fin de esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia.









