Respecto a los hechos registrados en Monterrey, Nuevo León, con el atentado contra el casino Royale, donde perecieran 53 personas y otras más resultaran lesionadas, luego de que un comando terrorista conformado por lo menos por ocho integrantes irrumpiera en el lugar, baleara a las víctimas e incendiara el inmueble, y por lo cual el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, decretara Duelo Nacional de tres días, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, manifestó: «Estamos peor que en Colombia en violencia por narco, yo viví dos años ahí y nunca estuvo tan feo como acá».
El líder de la grey católica en Puebla consideró importante que las autoridades pidan asesoría a Colombia, donde se ha combatido exitosamente al narcotráfico: «Es bueno escuchar y es buena la colaboración entre países», y señaló que el ataque a civiles en Monterrey es parte de la pérdida de los valores y de que las medidas de seguridad adoptadas por las autoridades han fallado.
Ante ello, dijo que el llamado de la Iglesia es el de mayor seguridad, en la que gobernantes y ciudadanos aspiren a vivir en una ciudad segura, y llamó a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a perseguir los delitos y preservar la cultura de defensa de la vida, por lo que se unió a las oraciones del cardenal de Monterrey, Francisco Robles Ortega, para tener un país más seguro y sin víctimas.
Consideró necesario que el gobierno gederal replantee su estrategia de seguridad nacional y de combate a la delincuencia organizada, al sentenciar que no ha funcionado, e hizo un llamado a todos los sectores sociales y órdenes de gobierno a que cada uno ponga todo de su parte para lograr tener una sociedad segura y una Puebla en paz, por lo que la seguridad de los ciudadanos debe ser la prioridad en el resto del país, así como en la entidad.
Reiteró: «El gobierno tiene que repensar y replantear su estrategia para dar seguridad a los ciudadanos. En lo personal, me parece que el camino tiene que ser la consolidación de un Estado de Derecho, la adecuada persecución y sanción de los delitos y la promoción de una cultura donde se vivan aquellos valores que se han perdido; hay que respetar, promover y defender la vida, la dignidad y los derechos de todas las personas, y si se han perdido estos valores, a todos nos toca trabajar para que éstos vuelvan a la sociedad».
Y reiteró: «Desde mi perspectiva y experiencia personal en Colombia, considero que la situación de seguridad nacional de este país caribeño es mejor que la de nuestro país, ya que no se han registrado eventos de la magnitud que se registró en Monterrey la tarde del jueves pasado».
Cabe resaltar que el arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, señaló que el acto terrorista es un «hecho diabólico que roba la paz social y enluta al país, por lo que los criminales deben ser encontrados para que paguen por el acto terrorista».
«Con enorme horror y dolor profundo hemos presenciado un acto criminal cuya vileza y cobardía no tiene un adjetivo para condenar la atrocidad que ha costado la vida a más de 50 personas y una pérdida irreparable para sus familias en nuestra hermana Arquidiócesis de Monterrey», refirió.
Pero, pese al apoyo y aliento confortante que reciben por parte de su Iglesia, los mexicanos continúan preguntándose hasta cuándo tendrán que soportar más la inseguridad.









