Poco queda ya de la figura victoriosa de K9 , el artillero que endosaba goles como rosquillas en la Liga brasileña y por el que el Barça abonó 14 millones de euros al Palmeiras en 2009. A día de hoy, solo dos años después de que desembarcase en el Camp Nou como un ariete muy prometedor, Keirrison (Dourados, Brasil; 1988) se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para el equipo azulgrana, que intenta buscarle acomodo y no encuentra un comprador para el brasileño, descartado desde el principio por el técnico Pep Guardiola y que después de una rocambolesca operación abandonará el Santos, equipo en el que estaba cedido, para recalar, también cedido, en el Cruzeiro, que confía en recuperar a un jugador que en 2008 se proclamó máximo realizador del brasileirao .
Tomada de:
Otra cesión de Keirrison








