
El jefe de la Guardia Nacional mexicana aprobada por el congreso será un militar en activo y su nombre se dará a conocer la próxima semana, reiteró el presidente, Andrés Manuel López Obrador.
La declaración ha provocado un gran revuelo en las filas opositoras del parlamento, pero el nombrar a un militar o a un civil al frente de la nueva institución armada es potestad concedida por el propio parlamento al mandatario y consagrada en la Constitución.
‘Ya lo tenemos, vamos a dar a conocer a los mandos de la Guardia Nacional. Se tiene que conformar un Estado Mayor, que lo integran la Policía Federal, las secretarías de Marina y de la Defensa Nacional y el comandante de la Guardia’, reiteró el mandatario en declaraciones durante un recorrido en Guadalajara, Jalisco.
La designación de un mando militar a cargo del nuevo cuerpo de seguridad ‘no es una burla ni un engaño’, ya que la reforma constitucional establece que el Presidente puede designar a quien considere, sostuvo, por separado, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.
López Obrador dijo que aunque Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), lo exhortó a que el mando de la Guardia Nacional tuviera un carácter civil, él le explicó que debe ser militar ‘porque vamos a contar con el apoyo del Ejército’.
‘Estoy hablando de una reconversión en el Ejército y necesitamos un elemento de esta institución con experiencia, disciplina, rectitud, honestidad y profesionalismo, y ya lo tenemos’, aseguró.
Adelantó también que el próximo martes se reunirá con Michelle Bachelet, alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU, y le explicará por qué se necesita un mando del Ejército a cargo de este cuerpo.
‘Está permitido en la Constitución, estamos por entregar las leyes reglamentarias. Viene la señora Bachelet y le voy a explicar por qué necesitamos del apoyo del Ejército’, dijo.









