

Es un verdadero clamor de los sectores más atinados del país, que el robo de combustible debe ser penalizado como delito muy grave.
En la actualidad estas son las sanciones que contempla el Código Penal Federal, en los casos de robo, y de robo de hidrocarburos. Y realmente son insuficientes para detener este saqueo a nuestra nación.
Así que es necesario que se aumenten las penas de cárcel a los saqueadores del hidrocarburo de México.
En países más avanzados, se castiga este delito con penas que van, desde 30 años de cárcel, a prisión perpetua.
Código Penal Federal
Artículo 367.- Comete el delito de robo: el que se apodera de una cosa ajena mueble, sin derecho y sin consentimiento de la persona que puede disponer de ella con arreglo a la ley.
Artículo 368 Bis. .- Se sancionará con pena de tres a diez años de prisión y hasta mil días multa, al que después de la ejecución del robo y sin haber participado en éste, posea, enajene o trafique de cualquier manera, adquiera o reciba, los instrumentos, objetos o productos del robo, a sabiendas de esta circunstancia y el valor intrínseco de éstos sea superior a quinientas veces el salario.
Artículo 368 Ter. .- Al que comercialice en forma habitual objetos robados, a sabiendas de esta circunstancia y el valor intrínseco de aquéllos sea superior a quinientas veces el salario, se le sancionará con una pena de prisión de seis a trece años y de cien a mil días multa.
Artículo 368 quáter. .- Al que sustraiga o aproveche hidrocarburos o sus derivados, cualquiera que sea su estado físico, sin derecho y sin consentimiento de la persona que legalmente pueda autorizarlo, de los equipos o instalaciones de la industria petrolera a que se refiere la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en el Ramo del Petróleo, se le impondrán de tres a diez años de prisión y de quinientos a diez mil días multa.
La sanción que corresponda se aumentará en una mitad cuando se realice en los ductos o sus instalaciones afectos a la industria petrolera o cuando el responsable sea o haya sido servidor público de dicha industria.
Artículo 370. .- Cuando el valor de lo robado no exceda de cien veces el salario, se impondrá hasta dos años de prisión y multa hasta de cien veces el salario.
Cuando exceda de cien veces el salario, pero no de quinientas, la sanción será de dos a cuatro años de prisión y multa de cien hasta ciento ochenta veces el salario.
Cuando exceda de quinientas veces el salario, la sanción será de cuatro a diez años de prisión y multa de ciento ochenta hasta quinientas veces el salario.
Artículo 371. .- Para estimar la cuantía del robo se atenderá únicamente el valor intrínseco del objeto del apoderamiento, pero si por alguna circunstancia no fuere estimable en dinero o si por su naturaleza no fuere posible fijar su valor, se aplicará prisión de tres días hasta cinco años.
En los casos de tentativa de robo, cuando no fuere posible determinar su monto, se aplicarán de tres días a dos años de prisión.
Artículo 372. .- Si el robo se ejecutare con violencia, a la pena que corresponda por el robo simple se agregarán de seis meses a cinco años de prisión. Si la violencia constituye otro delito, se aplicarán las reglas de la acumulación.
EL ROBO DE HIDROCARBUROS DEBE SER EQUIPARADO AL ROBO A LA NACIÓN Y, O, A TRAICIÓN A LA PATRIA.

Nuestra propuesta es que el robo de hidrocarburos debe ser equiparado al robo a la nación y, o, a traición a la patria.
La pena por el robo a la nación debe ser muy severa, muy estricta e inconmutable.
No exageramos al pedir la pena capital, a los saqueadores de la nación.
El Presidente AMLO puede y debe realizar una consulta nacional sobre esto.
La presidencia de la república, la paraestatal PEMEX, y la PROFECO, han sido cómplices y beneficiados de un saqueo que rebasa los sesenta mil millones de pesos al año, cada año.
Ahora bien. ¿Hasta dónde llegan los acuerdos entre AMLO y EPN? ¿Se negocio y acepto total impunidad para EPN, sobre su responsabilidad por acción, u omisión en el saqueo a nuestra nación, entre otros rubros, en el de hidrocarburos?
La pregunta esta en el aire, y en los meses siguientes sabremos la respuesta.
NOS ESTAMOS TRANSFORMANDO EN UN PUEBLO DE RATEROS, LADRONES Y VÁNDALOS.
Es reprobable, gravísimo y preocupante, observar a las hordas de saqueadores de hidrocarburos, o de tráileres con insumos, o mercancías, que sufren percances o volcaduras en las carreteras de todo el país, y que son saqueados por los ciudadanos, muchas veces delante de las fuerzas policiacas presentes en esos sitios.
Hace falta activar una ley marcial severa, pero necesaria, y fusilar “in situ” a los saqueadores.
De no hacerlo los saqueos, los asaltos en despoblado y en las carreteras van a seguir y a incrementarse, porque nos estamos convirtiendo en un pueblo de rateros, ladrones y vándalos.
Conocerse no es morirse, y va a ser tarea de los nuevos gobiernos, darnos un código moral de buena conducta, y educar a las nuevas generaciones en un nuevo orden social, cívico y moral.

Al presidente AMLO no le debe temblar la mano para reeducar a los ciudadanos y sanear a nuestro país de delincuencia, corrupción e impunidad.
Un modelo a seguir sería el de, Lyev Davídovich Bronshteyn, quien fue un destacado ideólogo, político, y estratega militar que saneo a su país de los canceres de la corrupción, la delincuencia y la impunidad.
El presidente Andrés Manuel López Obrador necesita a un comisario nacional para la defensa del pueblo, como Lyev Davídovich Bronshteyn, para echar a andar la gran transformación de la cuarta república, y consolidarla para los próximos años.
El Presidente AMLO y el Congreso de la Unión tienen la última palabra.









