
San José.-Especialistas de varias entidades estatales y privadas alertaron hoy sobre la extendida práctica del cigarrillo electrónico o vapeador para dejar el tabaco en Costa Rica, pues se desconocen sus efectos a largo plazo.
En conferencia de prensa, expertos del Ministerio de Salud, el Instituto de Alcoholismo y Farmacodepencia (IAFA), la Red Nacional Antitabaco y de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), coincidieron en que esta moda podría producir efectos a corto plazo en la población.
Por ello, la CCSS inició este miércoles una campaña por los diferentes medios de comunicación colectiva, incluyendo las redes sociales, para brindar información científica actualizada y para alertar a la población general, pero sobre todo a los padres de familias sobre el vapeo que podría atrapar y afectar a sus hijos.
La coordinadora del Programa de Cesación de Tabaco de la CCSS, Wing Ching Chan, y Roberto Castro, del Ministerio de Salud, expresaron su preocupación por los riesgos que puede producir el ‘vapeo’, cuya acción se está convirtiendo en una práctica popular en el territorio nacional, especialmente entre los jóvenes.
Ambos señalaron que los vapeadores o cigarrillos electrónicos no están registrados como dispositivos o tratamiento médico, ni está científicamente probado para la cesación de tabaco, como lo señala la publicidad que se está exhibiendo en diferentes establecimientos comerciales donde se expende este producto.
En ese sentido, Chan refirió la falsa creencia entre la población de que el ‘vapeo’ es inocuo porque únicamente es nicotina o vapor de agua, lo cual no es cierto, pues existe ya evidencia que afecta tanto a la persona que incurre en esta práctica como en aquellas que comparten el mismo entorno.
Entre esto, Chan mencionó que los dispositivos de cigarrillos electrónicos pueden explotar y causar quemaduras y lesiones, riesgo que aumenta cuando las baterías son de mala calidad y almacenadas incorrectamente o modificadas por los usuarios.
Asimismo, prosiguió, además de la nicotina la mayoría de los productos de cigarrillos electrónicos contienen y emiten numerosas sustancias potencialmente tóxicas; el aerosol de esos dispositivos contiene metales tóxicos para el ser humano.
En un comunicado de prensa, la CCSS sostiene que existe más de 400 marcas y siete mil aromatizantes en el mercado mundial, sin un registro ni control sanitario que exija exponerle al usuario de todas las sustancias y las concentraciones en los líquidos (e-liquids) que se comercializan, así como las producidas para generar el vapor.
Apunta que algunos de los efectos agudos de esas sustancias son irritación y dolor de ojos, garganta, falta de aire, mareo, naúseas entre otros.
La campaña responde a lo dispuesto por la Organización Mundial de la Salud sobre estos dispositivos, así como a lo manifestado por la ministra de Salud, Guiselle Amador, sobre la necesidad de una gran acción educativa para advertir a la población sobre los potenciales riesgos a los que se exponen con esta práctica.









