
Las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) se mantienen operando, sin daños estructurales y garantizan el abasto de combustibles, afirmó un comunicado de esa empresa productiva del Estado mexicano.
El texto indica que las refinerías, ductos y otras dependencias de Pemex no sufrieron daños estructurales tras los sismos y huracanes que afectaron al país en las últimas semanas.
Sin embargo, los eventos naturales ocurridos últimamente provocaron afectaciones en materia de producción tanto de petróleo como de derivados.
El huracán Harvey en el Golfo de México ocasionó a principios de mes el cierre del puerto de Houston y de diversas refinerías en la costa del Golfo de México.
Por su parte el huracán Katia obligó a la suspensión de operaciones en las terminales de exportación de Tamaulipas y Veracruz. Debido a ello fueron cancelados varios cargamentos de petróleo para exportación.
Adicionalmente, el sismo de 8,2 grados del 7 de septiembre provocó que la refinería de Salina Cruz, en Oaxaca, entrara en paro seguro.
Las continuas réplicas sísmicas en ese estado y el terremoto de 6,1 grados del 23 de septiembre, cuyo epicentro se ubicó a 50 kilómetros de la refinería, dificulta y retrasa los trabajos de rehabilitación.
Esa planta reiniciará operaciones en la tercera semana de octubre.
Pemex indicó que estos eventos naturales impactaron en la disminución sustancial de la capacidad de refinación, por lo que se debió reducir la producción de petróleo, cuyos inventarios se encuentran en niveles máximos.
No obstante, aseguró que el abasto de combustibles está garantizado a nivel nacional debido a que se cuenta con gasolinas y diésel suficientes provenientes de diversos mercados.








