
El presidente Enrique Peña Nieto decretó tres días de duelo nacional tras el sismo ocurrido la víspera que causó más de 200 muertos.
La decisión fue tomada en honor a las víctimas del terremoto de magnitud 7,1 que ocasionó severos daños, en especial el derrumbe y colapso de edificios de vivienda, escuelas y empresas, entre otros.
Las operaciones de rescate continúan en particular en el colegio Enrique Rébsamen, donde hay niños atrapados y se espera la pronta recuperación de una menor, con quien se mantuvo comunicación durante la madrugada.
El derrumbe de ese plantel dejó hasta el momento 26 fallecidos, de ellos 21 escolares.
Las labores de extracción de escombros también ocurren en la Ciudad de México en más de una treintena de inmuebles derribados por la fuerza del movimiento telúrico, de ellos uno de siete pisos donde hay señales de que bajo los restos del inmueble podrían haber personas con vida.
El sismo ocurrió 12 días después de un evento similar que causó decenas de fallecidos en Oaxaca y Chiapas, y el mismo día, pero 32 años después, en el que murieron 10 mil personas en esta capital.









