
El grupo BBVA Bancomer redujo de 1,5 a 1,0 por ciento su pronóstico de crecimiento de la economía mexicana para 2017.
El retraso en inversiones por la incertidumbre en torno a la relación comercial con Estados Unidos y la pérdida de poder de compra de la población por una mayor inflación llevaron al nuevo ajuste a la baja.
Lo que ha ocurrido en lo que va de este año con la nueva administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aunque no haya dañado estructuralmente la relación entre los dos países, trae incertidumbre y desacelera en el corto plazo la inversión, explicó Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer.
El segundo factor detrás de la reducción en el pronóstico de crecimiento, explicó, es que la depreciación del peso frente al dólar en las semanas que siguió a la elección presidencial de noviembre pasado en Estados Unidos ‘va a traer algo de mayor inflación’, que reduce la capacidad de compra de los ingresos y provoca menor dinamismo en el consumo.
Auguró que el consumo interno, la actividad que el último par de años fue el motor de crecimiento de la economía, se verá afectado en 2017 por una caída en la confianza de los consumidores.








