Washington.-El precandidato demócrata a las elecciones presidenciales en Estados Unidos Martin O’Malley prometió hoy que de llegar a la Casa Blanca el año próximo, impulsará una reforma migratoria integral y reformulará las relaciones con América Latina.
A su juicio, hablar de la reforma migratoria resulta «una prioridad económica nacional; una prioridad en materia de seguridad. No para un grupo específico, sino para todos nosotros, como país».
El exgobernador del estado de Maryland aseguró que buscaría un consenso del Congreso para sacar de la clandestinidad a más de 11 millones de personas indocumentadas, durante un discurso este miércoles ante la Cámara Hispana de Comercio, en esta capital.
O’Malley no sería el primer demócrata que intenta sacar del atolladero una legislación que mantiene enfrentados desde hace años a demócratas y republicanos.
El presidente Barack Obama hizo de la reforma de las leyes de inmigración uno de los pilares de su campaña por la reelección en 2008, sin que haya podido cumplir sus propósitos.
Incluso, sendas órdenes ejecutivas del mandatario para aliviar la situación de unos cinco millones de indocumentados fueron frenadas por una corte federal lo cual mantiene en jaque las posibilidades de un arreglo al respecto.
Durante su primer discurso de campaña, O’Malley aseguró que prestaría más atención a América Latina, pues la considera una región clave para la recuperación de la economía estadounidense.
Asimismo manifestó satisfacción por el proceso de normalización de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana iniciadas el pasado 17 de diciembre, tras más de medio siglo de diferendo.
O’Malley, aún desconocido para muchos votantes fuera de su estado, explicó que mostrará los resultados de su gestión de ocho años como gobernador de Maryland, cuando aprobó una ley para que estudiantes indocumentados pagaran matrículas universitarias más baratas como residentes permanentes en el territorio.
El también exalcalde de Baltimore alegó ser el representante de una nueva generación que fortalecería la economía y ejercería mayor control sobre los grandes capitales de Wall Street.
O’Malley, que se sumó a la carrera por la Oficina Oval el pasado viernes, es el tercer demócrata que anuncia tales aspiraciones, tras la ultrafavorita Hillary Clinton y el senador independiente por Vermont Bernie Sanders.










