Naciones Unidas.-La representante especial de Naciones Unidas para la Violencia Sexual durante Conflictos, Zainab Bangura, demandó hoy en el Consejo de Seguridad enérgicas medidas para frenar los abusos y humillaciones que tienen como principal blanco a las mujeres.
En un debate abierto sobre el tema en el órgano de 15 miembros, la diplomática lamentó la magnitud alcanzada por el fenómeno en escenarios de enfrentamientos armados, entre ellos los que sufren Iraq, Siria, Nigeria, Somalia y Mali.
Según Bangura, las violaciones y otras formas de ataques sexuales son utilizadas para aterrorizar, desplazar y someter a las víctimas.
Por mucho tiempo, este tipo de violencia durante los conflictos ha sido negada, llego la hora de colocar esos crímenes y sus responsables bajo escrutinio internacional, advirtió.
De acuerdo con la activista social de Sierra Leona, las agresiones sexuales constituyen uno de los asuntos morales más importantes de la actualidad, por su impacto en los seres humanos.
Bangura presentó en el Consejo de Seguridad un reporte del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que recoge datos y crisis en las cuales la violencia sexual desata grandes preocupaciones.
El texto refleja además la escalada del flagelo a partir de las acciones de grupos extremistas, entre ellos el Estado Islámico, Boko Haram y Al Shabaab, que secuestran, violan y esclavizan a mujeres y niñas.
Naciones Unidas asegura que la violencia sexual en conflictos es cometida fundamentalmente por actores no estatales.
En ese sentido, el informe de Ban señala a 45 organizaciones, en su mayoría grupos armados, sospechosos de cometer violaciones y otros delitos para sembrar el terror.










