Washington.-La coalición internacional liderada por Estados Unidos llevó a cabo 15 ataques aéreos contra del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en Siria e Iraq, informó hoy el Comando Central del Pentágono.
Aun cuando la Casa Blanca sigue a la espera de sanción legislativa para su solicitud de uso de la fuerza militar contra el EI -que daría base legal esta ofensiva en Medio Oriente-, aviones de los aliados golpearon a los extremistas en las cercanías de la ciudad siria de Ain al Arab (Kobane), donde habrían alcanzado un vehículo y una unidad táctica.
Estas operaciones sobre territorio sirio se realizan -sin autorización del gobierno de Damasco- desde el 23 de septiembre último.
En territorio iraquí, las fuerzas coligadas condujeron 14 ataques de aviones de combate, bombarderos y naves pilotadas a distancia contra posiciones de EI cercanas a las localidades de Bayji, Fallujah, Mosul, Tal Afar y Tikrit, donde golperaon posiciones de combate, unidades tácticas, medios e instalaciones de EI.
Tales incursiones sobre territorio iraquí se iniciaron el 8 de agosto de del año pasado.
Los países que toman parte en los bombardeos sobre suelo iraquí son Estados Unidos, Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, los Países Bajos y el Reino Unido, mientras que la ofensiva en Siria integra fuerzas -además de Washington- de Bahrein, Jordania, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Hasta el momento, la ofensiva encabezada por el Pentágono se ha realizado sobre la base de una autorización obtenida expresidente George W. Bush para su supuesta cruzada contra el terrorismo internacional.
De acuerdo con el texto de la autorización solicitada en febrero por el presidente Barack Obama, Estados Unidos no estaría interesado en el despliegue de fuerzas terrestres a largo plazo y a gran escala, pero tampoco descarta incursiones puntuales de ese tipo.
El objetivo sería disponer de flexibilidad para la conducción de operativos sobre el terreno en circunstancias limitadas; es decir, en caso de rescates, en acciones de fuerzas especiales contra el liderazgo extremista o cuando se emplee personal de la coalición.
El borrador presidencial prevé el uso de fuerzas estadounidenses para operaciones de inteligencia, misiones encaminadas a facilitar ataques aéreos y labores de asesoría; asimismo, el texto busca evitar la imposición explícita de un límite geográfico a las operaciones.










