Bastante clara es la importancia de la educación en México. Pero vale la pena reflexionar ante la situación actual del país en donde crece la pobreza a pasos agigantados. La Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez” (FNERRR) se ha preocupado por que existan las condiciones para que miles de jóvenes tengan una educación de calidad. Sin embargo, a algunos gobiernos poco les interesa educar a su juventud, negando infraestructura básica, como salones, material didáctico y tecnología necesaria.
Dos casos concretos que la FNERRR ha denunciado a lo largo y ancho del país. El primero, en Tijuana, Baja California, más de 500 jóvenes llevan dos años pidiendo el reconocimiento de la preparatoria “Moctezuma Ilhuicamina”, y por la que han realizado innumerables actividades de protesta apegadas conforme a derecho: mítines, marchas, plantones y caminatas de una semana con la finalidad de que el gobernador Francisco Vega de Lamadrid cumpla su palabra empeñada en campaña y oficialice la escuela (que cabe aclarar, cuenta con todos los requisitos para este trámite).
En segundo lugar, está en Tlaxcala. En los municipios de El Carmen y Tlaxcala, estudiantes de zonas marginadas también piden también el reconocimiento de dos preparatorias sin que la autoridad brinde respuesta favorable. Ambos gobiernos se han mostrado indiferentes, desatándose una campaña de represión abierta y velada en contra de los estudiantes que piden mejores condiciones educativas.
No hay soluciones, pero sí puertas cerradas ¿Acaso no vale la pena que miles de estudiantes del país se solidaricen con estas causas? Sí y seguirá siendo hasta que se resuelvan estas necesidades, que aquejan no sólo a los estudiantes de los estados ya mencionados, sino a miles de jóvenes en todo el país, sobre todo porque la situación social y económica de México empeora, misma que es solapada por gobiernos de todos los colores.
Esta semana haremos cadenas humanas en todos los estados como muestra de apoyo y solidaridad con los estudiantes de Baja California y Tlaxcala y a manera de protesta, pacífica, con los gobiernos de los mismos estados.
Desde que existimos como organización hemos entendido que necesitamos mejorar las condiciones educativas del país, que la educación tiene que ser el motor del desarrollo social, político y económico. Nos referimos a una educación de calidad al alcance de todos y que sobre todo, forme en los mexicanos una posición crítica hacia la situación actual, y que exijan, por lo tanto, un mejor país para todos.










