Washington.- Al menos 25 nuevos ataques aéreos realizó la aviación estadounidense entre ayer y hoy contra objetivos del grupo radical Estado Islámico (EI) en territorios de Iraq y Siria.
Según informó el comando militar de Estados Unidos para el Medio Oriente y Asia central (Centcom), el Petágono lanzó 15 embestidas contra los yihadistas en suelo sirio y 10 en Iraq.
Los golpes son dirigidos a refinerías, vehículos y posiciones de artillería del EI.
En las últimas 24 horas la aviación bombardeó las cercanías de Ain al Arab (Kobane para los kurdos), ciudad del norte sirio, limítrofe con Turquía, asediada por el EI desde el 16 de septiembre.
Los reportes del Centcom aseguran que en estos recientes ataques destruyeron dos de las posiciones de esa organización extremista y que dañaron un campamento militar suyo en la provincia siria de Raqa.
Mientras en Iraq, donde el EI controla grandes extensiones de territorio, fueron atacados enclaves cerca de Baiji (200 kilómetros al norte de Bagdad), donde se ubica la principal refinería de petróleo del país, así como en la represa de Mosul (norte).
El pasado día 14 el presidente Barack Obama, admitió que podrían ocurrir algunos reveses en la lucha contra el Estado Islámico.
Habrá períodos de avances y retrocesos, dijo Obama tras una reunión en la base militar de Andrews, en Maryland, con líderes militares internacionales, altos funcionarios de la Casa Blanca y los principales mandos del Pentágono.
Oficiales en activo y retirados, así como medios de prensa han cuestionado la efectividad de estas operaciones debido a que los golpes aéreos por sí solos no lograrán detener el avance de los fundamentalistas, alegan.
Una encuesta del diario The Wall Street Journal arrojó que alrededor de 55 por ciento de los estadounidenses desaprueban la estrategia que el presidente Barack Obama desarrolla contra los combatientes del EI en Iraq y Siria.









