El salario mínimo en México es hoy el más bajo de América Latina, inferior, incluso, al de países como Haití, Guatemala, El salvador, Honduras y República Dominicana.
Este parámetro del Índice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) fue recordado en el análisis “Déficit del salario mínimo”, que publica en su más reciente número la revista Contralínea.
El estudio está basado en investigaciones del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana de Puebla, que en su informe de 2014 asigna un valor monetario al conjunto de bienes en el orden material, social y cultural, y la provisión de la educación obligatoria de los hijos.
El costo de esos satisfactores para la familia mexicana promedio (tres adultos y un niño) asciende a 16 mil 445 pesos (mil 256 dólares), mientras el salario mínimo vigente es de mil 913 pesos mensuales (146,15 dólares).
Entonces, la brecha entre lo que aparece en la Constitución de México y la realidad es de 14 mil 532 pesos (mil 110 dólares), revela el estudio universitario que tomó en cuenta la canasta de alimentos, la canasta básica de alimentos y la canasta básica no alimentaria, según la publicación.
“Es imperativo que el estado mexicano, bajo un proyecto alternativo y una visión distinta de país, comience a tomar en cuenta el salario mínimo como la herramienta de mayor importancia de la política social”, razonan los autores del estudio.
La caída de los salarios tiene implicaciones que van desde el aumento de la pobreza hasta el estancamiento del mercado interno, según valoran los integrantes del Observatorio de Salarios, de acuerdo con la revista,.
Silvano Aureoles, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), presidente de la Cámara de Diputados de México, dijo a Contralínea que se trata de uno de los grandes temas pendientes del país y “su redefinición implicará la modificación de muchos ordenamientos”.
La secretaria de la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, Alejandra Barrales (PRD), presentó a esa Cámara en julio pasado un proyecto de decreto para reformar y adicionar diversas disposiciones de la Constitución y la Ley Federal del Trabajo con el propósito de la recuperación “real y progresiva” del poder adquisitivo de los salarios mínimos.
El debate sobre el aumento al salario mínimo iniciará en septiembre en la Comisión del Trabajo y Previsión Social del Senado, afirmó Barrales a medios de prensa a mediados de este agosto.









