Brasilia.-La selección brasileña de fútbol llegó hoy a esta capital federal para disputar mañana ante Holanda el tercer puesto de esta Copa Mundial.
Acongojado por la dolorosa derrota frente a Alemania que le arrebató el sueño de llegar a la final, el plantel salió sin mucha bulla del aeropuerto internacional Juscelino Kubitschek hasta un hotel de la zona norte.
Para sorpresa de todos, unos 700 hinchas con carteles y gritos dieron la bienvenida al equipo que buscará mañana vencer a Holanda.
Cada jugador que abandona el autobús fue recibido con aplausos y frases de estímulo, lo cual confirma al apego de los brasileños a su selección nacional. Poco después, en el estadio Mané Garrincha, el director técnico del equipo, Luiz Felipe Scolari, descartó cualquier pesimismo en torno a sus futbolistas y aclaró que la derrota sufrida ante Alemania quedó en el pasado y ahora piensa en el futuro.
Puntualizó que están entre los cuatro mejores del mundo, a pesar de no alcanzar el sueño anhelado de avanzar hasta la final de esta Copa.
Scolari anunció que habrá cambios en dos jugadores en el partido de mañana, pero desestimó hacer otras precisiones.
«Voy a mover una o dos posiciones, porque hay jugadores que pueden responder y después no jugar. Voy a hacer dos cambios en el equipo que salió contra Alemania», enfatizó.
El seleccionado holandés realizó por su parte un entrenamiento en el campo del Mané Garrincha y se manifestó lista para enfrentar a los brasileños.
El técnico del equipo naranja, Luis van Gaal, mostró su desacuerdo con este duelo por el tercer lugar, después de fracasar en los intentos de llegar a la final, pero señaló que cumplirá con el protocolo y buscarán vencer al plantel anfitrión.
El juego está programado para las 17:00 hora local de este sábado, pero las puertas del estadio serán abiertas a partir de las 14:00.










