Washington. El presidente estadounidense, Barack Obama, reiteró que las tropas de su país no volverán a combatir en Iraq, pero que sí está listo para ejecutar ataques limitados y precisos contra determinados blancos en la nación árabe.
Obama puede actuar en Iraq sin aval del Congreso, dicen legisladores
Obama confirmó que el Pentágono, de momento, enviará unos 300 asesores de fuerzas especiales a ese territorio, donde ha empeorado la crisis ante la ofensiva de milicias del Estado Islámico de Iraq y el Levante (EIIL).
El mandatario hizo una comparecencia ante la prensa un día después que el secretario de Estado, John Kerry, señalara a NBCNews que nada de lo que el gobernante decida estará centrado en el primer ministro Nuri al Maliki, sino en el pueblo iraquí.
Obama comentó que la Casa Blanca no estaría renuente a sentarse en un futuro con los líderes iraquíes, en referencia a que su país no pudo concretar un pacto militar con el gobierno de Bagdad después de su retiro militar de ese territorio.
Fuerzas multinacionales lideradas por Estados Unidos invadieron y ocuparon en 2003 a Iraq, bajo el argumento de la existencia allí de armas de destrucción masiva; sin embargo, 11 años después ese es un país devastado e ingobernable, advierten expertos.
Ya Obama había evaluado con sus asesores de seguridad nacional las opciones de que disponen para detener el avance del EIIL, entre las que se incluyen ataques aéreos, sin descartar los drones, a los convoyes de grupos yihadistas, lo cual fue solicitado de manera oficial por las autoridades de Iraq.
Los principales líderes del Capitolio coinciden en que el presidente puede obviar la autorización del Congreso para realizar estos ataques aéreos contra la ofensiva insurgente en suelo iraquí.









