México. La importancia cultural de las ciudades y la protección del paisaje urbano como parte fundamental del patrimonio son temas que guían los debates de expertos mundiales reunidos en México.
En el capitalino Castillo de Chapultepec, especialistas de España, Argentina, Alemania, Chile, Cuba, Colombia, Portugal y la nación anfitriona intercambian sus experiencias en el coloquio Los nuevos paradigmas de la conservación del patrimonio cultural. 50 años de la Carta de Venecia.
Durante su intervención en la cita de tres días que concluye mañana, el experto argentino Daniel Schávelzon se refirió a la importancia de la arqueología urbana, la cual ofrece elementos para entender los procesos de cambio de las sociedades.
Según el director del Centro de Arqueología Urbana del país sudamericano, la ciudad es fuente de información extraordinaria y la disciplina que se dedica a su estudio es una forma de entender a las metrópolis modernas, ya no Roma o aquellas urbes congeladas en el tiempo, sino a las que crecen todos los días con enorme dinamismo.
Por su parte, Nuria Sanz, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en México, hizo un llamado a las autoridades dedicadas a la conservación del patrimonio cultural para que protejan el paisaje histórico de sus localidades.
De acuerdo con la especialista, para el año 2030 el 80 por ciento de la población mundial habitará en las ciudades, por lo que es necesario concientizar sobre los riesgos que entraña esa urbanización creciente en el orbe.
La destrucción que nos espera en los próximos años, de no estar preparados, puede ser masiva para nuestras formas de construir la realidad arquitectónica y los paisajes alrededor de esos espacios, esta es una alarma, expresó.
En tanto, Francisco López, director de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, se refirió a la Carta de Venecia, documento que rige la teoría y práctica de la restauración a nivel internacional, y a la necesidad de renovarla.
La visión de nuestros contemporáneos respecto al patrimonio monumental ha sufrido modificaciones, pero por diversas razones del todo plausibles, continúan presentes las reticencias a embarcarse en la redacción de un nuevo documento doctrinal, o incluso en la modificación del texto original, advirtió.
No obstante, agregó López, aunque la tarea es delicada, conviene implicarse en ello con prudencia y rigor ético e intelectual, pero sobre todo, con respeto hacia todas las culturas del orbe.









