Madrid. La campaña para las elecciones del próximo día 25 al Parlamento Europeo se inició hoy en España con acusaciones mutuas por la crisis entre los dos principales partidos y augurios de un deterioro del llamado bipartidismo.
A las 00:00 horas, con la tradicional pegada de carteles de las fuerzas políticas se abrieron dos semanas de proselitismo hasta llegar al día de las urnas cuando el país elegirá 54 de los 751 diputados del Europarlamento.
Las encuestas ratifican la caída del Partido Popular (PP) y del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que alternan el gobierno del país durante las últimas décadas, y una subida de Izquierda Unida (IU) y del centroderechista Unión, Progreso y Democracia (UPyD).
En los comicios anteriores, en 2009, PP y PSOE sumaron más del 80 por ciento de los votos, pero ahora el estimado solo les concede algo más del 60 por ciento en los diferentes sondeos, todos coincidentes en la caída de ambas agrupaciones.
La más reciente encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas, dependiente del Ministerio de Presidencia, otorga al PP 33,7 por ciento frente al 31 por ciento del PSOE, que daría de 20 a 21 diputados al primero y de 18 a 19 a los socialdemócratas.
Detrás se ubicaría IU con cinco asientos (tres más que en los anteriores comicios) y UPyD con tres (para un incremento de dos en relación con 2009).
La campaña comenzó con un cruce de espadas verbales entre el PP, que acusa al PSOE de provocar la actual crisis durante su gobierno, y de los socialdemócratas, que critican el manejo de la compleja situación económica por los populares de derecha.
En un contexto que apunta a un alto abstencionismo, superior al 40 por ciento según algunos sondeos, la opinión de muchos analistas es que gran parte de la población comparte el criterio de responsabilidad mutua por la crisis de esos dos partidos y de ahí su caída en picada.
Esa percepción es reforzada por los datos suministrados por IU, según los cuales no existe prácticamente diferencia entre ambas agrupaciones, que han votado conjuntamente 73 por ciento de las veces en el Parlamento Europeo.
La campaña también abarca la semántica, con un PSOE que se define como única izquierda con opciones de triunfo, e IU, que acusa a los socialdemócratas de rendir sus banderas reformistas y sumarse a la derecha en la defensa del neoliberalismo.
Los actos de inicio de campaña comenzaron con un toque trágico, todos con minutos de silencio por las víctimas de un accidente en el que murieron ayer cuatro niños y un adulto en Extremadura, donde se decretó luto oficial y se suspendieron los actos públicos.
En términos generales los cabezas de lista de cada agrupación mantuvieron la línea de sus partidos. El candidato del PP, Miguel Arias Cañete, prometió no repetir los errores del pasado y construir un futuro europeo.
Elena Valenciano, número uno de la lista del PSOE, reivindicó el carácter de izquierda de su agrupación y criticó las políticas machistas del PP, como parte de sus responsabilidad por la situación actual de España.
Por IU, Willy Meyer, convocó a votar por cambiar el rumbo de la Unión europea, que considera un proyecto fallido, y abogó por establecer mecanismos que den el poder a la gente y no a los representantes de las grandes empresas y bancos.
Estas elecciones integran los comicios regionales de 400 millones potenciales de electores, con un entusiasmo relativo en España, donde solo el 43 por ciento declara su intención firme de votar y el 50 por ciento confiesa que aún no ha decidido por quién hacerlo.









