Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propuso hoy una solución diplomática para resolver el conflicto en Ucrania durante una conversación telefónica con su homólogo de la Federación Rusa, Vladimir Putin.
Durante la conversación de aproximadamente una hora, el mandatario explicó a Putin las sanciones adoptadas por Washington junto con aliados europeos contra Moscú, debido al despliegue de tropas en Crimea, la cual aloja en Sebastopol la base de la Flota rusa del Mar Negro, informó la Casa Blanca.
Durante la jornada, Obama expresó su oposición a la convocatoria de un referéndum en la república autónoma ucraniana de Crimea el 16 de marzo, para una posible adhesión a la Federación Rusa.
En los últimos días, la administración demócrata ha tomado un conjunto de medidas dirigidas a incrementar la presión contra la nación euroasiática, lo cual incrementa el riesgo de un conflicto de dimensiones incalculables teniendo en cuenta que tanto Rusia como Estados Unidos son los países con los mayores arsenales nucleares del planeta.
Este jueves, el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes aprobó una resolución no vinculante que critica a Moscú por el despliegue de tropas en Crimea, acción que consideró una «amenaza a la paz y la seguridad internacionales», al tiempo que instó a los aliados estadounidenses a expulsar a la nación euroasiática del G8, el grupo de países más industrializados.
El Kremlin ha reiterado que los movimientos de efectivos no constituyen un acto de agresión sino que responden a la necesidad de asegurar dichas instalaciones y evitar posibles ataques de extremistas a los connacionales radicados en esa república autónoma.
Moscú considera ilegítimo el nuevo gabinete que asumió el poder en Kiev, mientras acusa a gobiernos occidentales de estar detrás de los disturbios protagonizados por grupos ultraderechistas que provocaron la caída del gobierno de Yanukovich.
Este jueves, la cancillería rusa acusó de doble rasero al Departamento de Estado norteamericano en relación con la crisis de Ucrania, al tiempo que denunció que Washington interpreta unilateralmente y de manera arrogante los acontecimientos en Ucrania, y obvia numerosos testimonios de arbitrariedades por parte de radicales nacionalistas.










