El debate de la reforma energética impulsada por el gobierno mexicano volvió a posponerse en el Senado hasta mañana, anunció hoy el presidente de la comisión de Energía, David Penchyna.
Acompañado por legisladores de los partidos Acción Nacional (PAN) y el de la Revolución Democrática (PRD), el parlamentario comunicó que las tres comisiones encargadas de dar un dictamen sobre el proyecto deberán conocerlo el viernes, para someterlo a discusión y votación a partir del domingo.
De acuerdo con el miembro del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), el retraso no significa que haya desacuerdos en las negociaciones entre su formación y los conservadores panistas, que se aliaron para que la reforma incluya modificaciones constitucionales.
Hemos resuelto posponerlo para el día de mañana, no es que no haya acuerdos, los acuerdos se van a establecer entre las comisiones unidas para poder construir un dictamen, explicó.
Mientras tanto, en las afueras del Senado se mantiene el cerco por parte del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), cuyo líder, el excandidato presidencial de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, fue hospitalizado este martes tras haber sufrido un infarto al miocardio.
A la protesta se unieron los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, quienes mantienen un plantón desde el 13 de septiembre pasado en la capitalina Plaza de la República contra otra de las iniciativas gubernamentales, la reforma educativa.
En las vallas colocadas alrededor de la Cámara alta, diversas personas que se manifiestan contra la iniciativa energética pintaron mensajes de rechazo al Ejecutivo, con frases como Vende patrias, El petróleo no se vende o Cerco sanitario.
Los miembros de Morena y de otras formaciones de izquierda, como el PRD, se oponen a la iniciativa de permitir la inversión privada en el sector de los hidrocarburos, al considerar que eso significa entregar los recursos nacionales al capital foráneo.
Si bien la propuesta original busca ofrecer contratos de utilidad compartida en petróleo y gas para seducir a capitales privados, medios locales de difusión señalan que el PAN, la segunda fuerza en el Congreso, presiona a favor de un esquema más abierto que podría incluir acuerdos de producción compartida, licencias y concesiones.
En tanto, los partidos de izquierda rechazan una reforma que pueda afectar la propiedad del Estado sobre los hidrocarburos, y han denunciado que el PRI y el PAN se alistan para entregar el petróleo a compañías transnacionales al arrebatarle los derechos a la estatal Petróleos Mexicanos.
Ante esa situación, los perredistas solicitaron al Senado el inicio del proceso legislativo necesario para celebrar una consulta popular sobre el tema, para lo cual entregaron casi un millón 700 mil firmas.










