Naciones Unidas.- Más de 14 millones de personas fueron afectadas en Filipinas por el paso del tifón Haiyan, la cuarta parte de ellas desplazadas de sus hogares, según un reporte divulgado hoy por Naciones Unidas.
En su más reciente actualización sobre el impacto del meteoro que azotó ese país del sudeste asiático el pasado 8 de noviembre, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que un millón 100 mil viviendas sufrieron daños, muchas de ellas totalmente destruidas.
Según la agencia de ONU, de los desplazados unos 226 mil se encuentran en los mil 68 centros de evacuación habilitados luego del devastador paso del tifón, conocido a nivel local como Yolanda.
Respecto a las víctimas fatales, la OCHA señaló que el gobierno filipino cifra en cinco mil 240 los muertos, mil 613 los desaparecidos y 26 mil las personas lesionadas por Haiyan y sus vientos superiores a los 300 kilómetros por hora.
En su actualización diaria, la oficina humanitaria de la ONU mencionó a los alimentos, el acceso a refugio y servicios básicos, y la recuperación de sus bienes como las principales necesidades de los afectados.
La respuesta a la tragedia crece, pero se necesita de una mejor planificación en el terreno, sobre todo para asegurar que la salida del país de equipos de salud y militares extranjeros no debiliten la atención, precisó.
De acuerdo con la OCHA, se han recibido 364 millones de dólares de donantes internacionales y locales, el sistema de Naciones Unidas, instituciones y otras fuentes, para el apoyo al gobierno de Filipinas en la asistencia a las víctimas y las labores de recuperación.
Alrededor de 164 millones de dólares fueron destinados al plan de acciones para responder a Haiyan, una iniciativa de la ONU que en sus primeros seis meses de aplicación demanda 301 millones.
Más temprano, el ente mundial informó de la puesta en marcha en la ciudad de Tacloban, la más golpeada por el tifón, de una campaña de vacunación infantil contra el sarampión y la poliomielitis.
La inmunización de 30 mil niños menores de cinco años en esa urbe forma parte de una cruzada masiva emprendida por las autoridades locales con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud y Unicef, para llegar a todos los pequeños residentes en las áreas golpeadas por el meteoro.










