Tener una buena base de datos, saber cómo hacer que el ciudadano se interese en la política, así como conocer sus intereses mediante las tecnologías, es fundamental para tener éxito en la estrategia denominada Microtargeting. Sin embargo, no se trata sólo de utilizar nuevas herramientas, sino de perfeccionar nuestro mayor valor: el mensaje, afirmó Daniel Ivoskus, especialista en Desarrollo Económico Local y Marketing Público y Concejal del Municipio de General San Martín, en Argentina, durante su conferencia magistral impartida en el Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico (ICGDE), de la BUAP.
Dicha conferencia llamada «Del monólogo político a la conversación ciudadana» se llevó a cabo en el Primer Congreso Internacional de Comunicación Política: de la complejidad social a la práctica. Actores y escenarios, en la cual el autor del libro Lo que no se dice, no es, explicó la evolución e importancia que tienen hoy en día los dispositivos electrónicos, como herramienta en el marco de la comunicación política.
Ivoskus dio a conocer que la clave para el futuro de la comunicación política es saber quién está del otro lado, a quién se le quiere hablar, al tener esta información se obtendrá mayor poder y de esta manera se podrá hacer una segmentación, logrando así una comunicación efectiva que le interese al ciudadano.
«El mensaje hay que trabajarlo y pulirlo como una escultura. Comienza con una definición precisa pero poco clara, que con el trabajo del artesano va tomando diversas formas hasta llegar a su formato ideal: el que todos comprenden y se sienten identificados. Se transforma en un mensaje que logra emocionar, conmover, generar empatía y, fundamentalmente, persuadir», precisó.
El también autor de Vivir conectados, que recibió el premio Al Mejor Libro Iberoamericano de Comunicación y Obsesión Digital, enfatizó que algo está cambiando: gran parte de las relaciones humanas son ahora a través de los celulares, estos móviles son los que están generando la comunicación y la inmediatez de la información.
«Los ciudadanos están del otro lado de la pantalla y eso es lo que hace que las nuevas tecnológicas sean un arma central a la hora de definir políticas de comunicación», expresó.
De igual manera, dijo, el uso de estas tecnologías sirve como cómplice a la hora de generar empatía con la sociedad, a partir de resolver problemas cotidianos, y cuando éstas trabajan en conjunto con el Estado y la política ocurre la comunicación y no la publicidad entre política y ciudadano.
El especialista y catedrático de la Universidad Nacional de General San Martín, en Argentina, y Universidad de Oviedo, Principado de Asturias, España, detalló que con estos cambios se genera una comunicación vertical al escuchar las opiniones de la gente, y puso como ejemplo el gran impacto que han tenido las redes sociales en gobiernos como los de Chávez en Venezuela y Obama.en Estados Unidos.
Finalmente, el Concejal puntualizó que una vez ganadas las elecciones, se deben redoblar los esfuerzos y no perder comunicación con el ciudadano, para mantener la empatía y que todo aquello que se vio en el reflejo virtual pase al mundo real.










