Washington.- El mayor Nidal Hasan fue sentenciado hoy a pena de muerte por un tribunal militar que lo juzgó por la matanza ocurrida en 2009 en la base estadounidense de Fort Hood, Texas, que dejó 13 muertos y 32 heridos.
Hasan, de 42 años, un expsiquiátra del Ejército, recibió el veredicto de culpabilidad en todos los cargos el viernes por un jurado compuesto por 13 oficiales de alto rango, que votaron este miércoles por unanimidad a favor de la condena.
Durante casi dos semanas, el tribunal escuchó los testimonios de unos 90 testigos, entre ellos algunos sobrevivientes de la masacre, considerada la más mortífera ocurrida aquí en una instalación castrense.
Desde el lunes se anunció que el juicio entraba en su fase final y esta mañana, durante unas dos horas, el jurado deliberó la sentencia.
El convicto, quien asumió su propia defensa, admitió ser el autor del tiroteo e incluso sugirió desde su alegato inicial que buscaba la pena capital.
Hasan fue hallado culpable de 13 cargos de asesinato premeditado (12 efectivos y un civil) y 32 de intento de asesinato, durante la matanza ocurrida el 5 de noviembre de 2009 en la instalación donde se preparaban los militares destinados a Irak y Afganistán.
Ningún soldado estadounidense ha sido ejecutado desde 1961. Este se convertirá probablemente en el primero desde esa fecha, pero para ello se requerirá la aprobación presidencial.
Hasan, hemipléjico desde el tiroteo, escuchó en silencio la sentencia, reseñó la página digital del diario The New York Times.
El condenado no hizo ningún alegato final. El martes, tuvo la oportunidad de hacer una declaración no jurada libre de interrogatorio por la fiscalía, pero rehusó y solo se limitó a decir: «la defensa ha terminado».









